....Al final del viaje, en el principio de la vida,......
......Al final del viaje, en el principio de la vida, nacer supone para la mujer y el hombre un cúmulo de emociones y experiencias, un instante clave de su existencia, en el que no hay desperdicio alguno, por vez primera siente, oye, ve, es a partir de este momento, cuando comienza un relativo largo peregrinaje por esa maravillosa estela de plata que es la vida, un mundo lleno de acontecimientos, cuya explicación se confunde tras un velo de apariencia transparente, pero de espesa niebla, sólo penetrable por la mirada de aquel que, con amor, voluntad y servicio, siente más allá, oye más allá y mira más allá, pues mientras que el sonido de nuestro primer llanto, ahuyenta los problemas de aquellos que nos rodean, se descubre ante nosotros un espacio en el que desconocemos por completo sus reglas, reglas a las que hacemos la mayoría de las veces, caso omiso, porque en realidad, desde ese momento en que nacemos, hay una parte de nosotros mismos que permanece dormida, si bien es cierto, que se debe en gran parte, a que no hemos enseñado a nuestro propio ser, lo que hay detrás de sentir, oír y ver.
El creado...convertido en creador...
Para que la conciencia pueda hablarnos
El buscador requiere la aprobación de su conciencia. Pero, cuidado, no llamemos conciencia a los simples apetitos, a las dudas sin respuesta, a las debilidades, a la sinrazón.
Antes uno debe haberse cultivado en el desarrollo de la fortaleza moral, del discernimiento, de la catarsis de los sentimientos.
La evolución, una necesidad del alma
Como personas que queremos mejorar, no nos satisface la idea de una Humanidad estática, sometida al logro de avances materiales, pero sin mayores modificaciones internas.
La evolución se impone como algo necesario y admirable, como un camino más o menos largo según nuestro deseo de andar, y con unas metas tan altas como grandes son esas escondidas aspiraciones del alma que se manifiestan en vagas intuiciones despojadas de palabras.
Todo ello, enmarcado en el maravilloso e inevitable concepto de Destino.
La eternidad del alma

Defectos y vicios
En la vida cotidiana se ha hecho un culto a los defectos, se han "sacralizado".
En lugar de proponer fórmulas morales para ayudar al individuo, defectos y vicios se han convertido en cualidades interesantes, destacadas, prestigiosas y así se promueven desde todos los medios de comunicación.
La "libre expresión" de las deficiencias humanas es un síntoma de "madurez" y se insta a que todos lo hagan así, sin inhibiciones; pues tener defectos es lo más "humano" que puede haber.
Es posible... Pero también es humano utilizar la fuerza de voluntad para corregir esos defectos, que inutilizan las condiciones positivas de las que se pueda disponer. Y eso es lo que no se toma en cuenta.
La atención es el poder de la conciencia
Son muy variadas las definiciones que podemos aplicar a la conciencia. Y por muchas que sean, nunca serán suficientes para agotar la riqueza de este campo fundamental en el que se producen todas las actividades de nuestra psiquis y nuestra mente.
La conciencia es ese amplio escenario en el que se expresa toda la diversidad de emociones, sentimientos, razones, pensamientos; y también las percepciones, convertidas en razones y sentimientos que nos llegan desde nuestro propio cuerpo y desde el mundo exterior.
Allí está el núcleo de nuestra vida interior.
Asimismo, conciencia es posesión de sí mismo, el centro equilibrado de la personalidad; es la capacidad de organizar nuestros conocimientos y experiencias.
Si queremos darle valor a la conciencia, hace falta dotarla de uno de sus principales poderes: la atención.
La conciencia en sí misma está plena de posibilidades, pero para hacer de esas posibilidades hechos útiles y objetivos, hace falta entrar en la conciencia con la luz de la atención.
La atención es un foco de luz que pone claridad y orden. La atención es la que nos permite reconocer los estados de conciencia, darles a cada uno su valor apropiado, generando orden y armonía interior.
Por eso, la atención es el poder de la conciencia: es su fuerza iluminadora, su potencia ordenadora, su centro y síntesis.
Destaca lo fundamental y difumina lo accesorio. Fija las ideas, da duración a los sentimientos y ayuda a reconocer los amigos y los enemigos del alma y del cuerpo.
Lo que aprendo y lo que sé.....
Podemos dominar un conocimiento a nivel mental, pero eso no significa que tengamos la posibilidad de llevarlo a la práctica.
En defensa de la vida, la democracia y los derechos de la madre tierra.
Somos partícipes de un nuevo tiempo de resistencia frente al capital y esta vez está relacionada con la defensa de la Madre Tierra. Esta lucha nació en Bolivia
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Paradoja
¿Por qué se gastan las ideas y los sentimientos?

Hace años me preocupaba la seguridad con que los «mayores» auguraban la corta duración de mis mejores sueños, de mis aspiraciones a una vida diferente, mejor, más profunda y llena de contenido.
Me decían –entonces a mí, y me temo que hoy a muchos otros en parecida situación– que los ideales son buenos para llenar los años de la adolescencia, para encender los primeros fuegos a impulsos de la acción.
Pero que, luego, la vida con sus exigencias, con sus repeticiones y desencantos se encargaría de borrar esos ideales para dejar paso a sistemas más prácticos y concretos.
En aquellos tiempos me rebelaba contra esas afirmaciones, y hoy sigo haciéndolo.
Antes me oponía con la fuerza de la juventud recién estrenada, y hoy lo hago con el apoyo de mis propias experiencias, como constatación de que aquellas que parecían leyes fijas dictadas por las generaciones precedentes no lo eran tanto.
Sin embargo, hay hechos que dejan en pie las viejas preguntas.
No todos los idealistas que en sus primeros años quieren "comerse el mundo", continúan en la brecha con el mismo impulso a medida que pasa el tiempo.
¿Por qué se gastan las ideas y los sentimientos? ¿Qué sucede con aquellos que van dejando morir lo mejor de sí en el camino?......
Las alas rotas de Eros

Aparentemente, las personas aman los bienes materiales, el poder. Pero tampoco saben para qué los quieren.
Ese “vivir la vida” que alegan es, apenas, el breve revoloteo de la mariposa de Psiquis, al lado del perenne vuelo de las poderosas alas de Eros
Sí, las alas de Eros están rotas. El viejo dios ya no vuela sobre la Humanidad, y los hombres están pobres de amor.
Confundidos en su desolación, inventan atributos a un amor que desconocen, destrozándolo aún más con la ignorancia.
Pero no todo está perdido en este camino. El mismo hecho de seguir hablando del amor, aunque no se practique, indica que existe la necesidad imperiosa de esta fuerza superior.
Todos los hombres que, levantando sus ojos más allá del horizonte de la tierra, buscan un amor superior, restauran poco a poco las alas del dios herido.
El amor es una fuerza tremenda que une las cosas y las mantiene
Vivir es....

Vivir es un acto de responsabilidad, ante uno mismo y ante los demás.
No podemos vivir de cualquier manera; nuestros actos han de tener un sentido y una lógica, que puedan trascender la simple supervivencia física.
En la escuela de la vida todo tiene un porqué, y por consiguiente, un cómo y un para qué. Vivir es un acto de generosidad para con uno mismo y para con los demás. Se trata de ayudarse aprendiendo y de compartir cada logro, cada aprendizaje, de hacer valer la existencia como una entrega constante hacia el mundo en el que nos hallamos, y fundamentalmente hacia la Humanidad de la cual formamos parte.
Vivir es... estar vivo.
No es un secreto, no es un juego de palabras. Es sentirse parte del universo vital, de sus energías, aprovecharlas y vibrar con ellas. Así puede el hombre hacer de la vida un acto eterno, hacia una meta de perfección, que es también eternidad
Rebeldía interior

La Historia de la Humanidad está llena de almas rebeldes que nos asombran por su heroísmo, por su valor y por su capacidad de romper moldes establecidos y abrir las fronteras de la ciencia, del arte, del pensamiento y de la vida
Tarde o temprano todo el mundo se rebela, sea contra la subida del alquiler, de las tarifas del transporte público, de las matrículas de la universidad, sea contra la falta de comprensión en casa, la falta de oportunidades para la gente joven y creativa, etc.
De la observación de la Naturaleza se desprende que la rebeldía es algo útil para la vida. Un árbol, por ejemplo, cuando está en la semilla no se ve porque el instinto de protección no le deja desarrollarse, lo aprisiona en esa "cárcel" porque ahí está seguro.
Si del interior de la semilla no surge la necesidad de crecer, de dejar atrás la comodidad, el árbol potencial puede quedar encarcelado durante siglos, pero como hay una fuerza -la búsqueda de su propia realización como roble-, que comienza a empujar hacia fuera, hacia arriba, hacia el sol, la prisión es transmutada en libertad de expresión. La especial rebeldía del roble le conduce a su propia realización.
De ahí que la auténtica rebeldía se encuentra dentro de nosotros y la podemos relacionar con una serie de actitudes que nacen de nuestro yo profundo, del yo más desconocido y que, sin embargo, tiene la fuerza de llevarnos hacia delante incluso cuando las circunstancias no son favorables.
El rebelde se desmarca de la masa, de ser masa, pues no puede perder la propia personalidad diluida en "lo que todos quieren", no puede perder la propia individualidad sacrificada al leviatán del "qué dirán"
Tal vez uno de los autores que mejor reflejó este sentimiento haya sido Hermann Hesse. En su novela "Demian" nos dice que:
“La comunidad... es algo muy bello. Pero lo que ahora vemos florecer por todas partes no es la comunidad verdadera. Esta surgirá, nueva, del conocimiento mutuo de los individuos y transformará por algún tiempo el Mundo. Lo que hoy existe no es comunidad: es, simplemente, rebaño. Los hombres se unen porque tienen miedo unos de otros, y cada uno se refugia entre los suyos. Los señores en su rebaño; los obreros, en el suyo; los intelectuales en otro... ¿y por qué tienen miedo? Se tiene miedo cuando no se está de acuerdo consigo mismo. Tienen miedo porque no se han atrevido jamás a seguir sus propios impulsos interiores.”
Cuando en vez de comunidad hay rebaño, todo es igual, todos piensan lo mismo, todos van a comprar lo mismo en los mismos lugares, todos protestan por lo mismo el mismo día. Y cuando todos piensan lo mismo, hacen lo mismo, nace la indiferencia, se pierden los valores humanos, se mata sin piedad, se explota sin límites.
Hoy nos hablan de las bondades del “pensamiento único”, y ¿no será una consecuencia más del rebaño en el que nos quieren meter? Perdemos así silenciosamente la capacidad de admirar a los que son diferentes, porque no hay nadie diferente y mejor, no existen los héroes, los maestros de la vida, todo es chato, todo es tristemente gris y monótono, sin matices que coloreen la vida.
La situación mundial grita la necesidad de una renovación profunda y cuando todo un ser está enfermo no podemos curar sólo un órgano. No se puede cambiar por partes. No se puede cambiar solamente un sistema político, un sistema económico, un sistema religioso, social, artístico, científico, cuando todo está en crisis profunda ¡Hace falta cambiarlo todo! Cambiarlo todo, no destruirlo todo.
"Instinto" de Inmortalidad

El miedo a la muerte se combate tratando de evitar toda idea relacionada con ella, ocultándola detrás de una búsqueda desordenada de placeres para olvidar lo que no se quiere recordar. Pero esos placeres son breves y hay que conseguir cosas nuevas para correr ese «tupido velo» que no nos obligue a enfrentarnos con la realidad. Hay que transformar la vida en algo divertido, excitante o caer en la locura de los escapismos.
Sin embargo, el «instinto» de inmortalidad acosa por todos los lados y se busca prolongar la vida, la única vida, en una batalla desigual ante la muerte. Es aquí donde la ciencia se pone al servicio, no ya del bienestar o de la salud corporal, sino del crecimiento del promedio de años y la obtención artificial de una eterna juventud, porque una cosa trae aparejada la otra. Si logramos vivir más años queremos hacerlo en buena forma, como personas jóvenes y fuertes; las características de la ancianidad son tan odiosas como la muerte misma.
Hoy se libra una lucha desesperada por aparentar lo que no se es, por demostrar que el tiempo no pasa para nosotros; cientos de fórmulas quirúrgicas tratan de devolver al cuerpo un aspecto lozano y fresco; la cosmética gana terreno en las bolsas mundiales lo mismo que cierto tipo de medicinas que «borran» años y arrugas.
La manipulación genética, que empezó realizando algunas pruebas con animales, se aproxima peligrosamente a otros experimentos, esta vez con humanos, y siempre con la misma perspectiva: la inmortalidad física.
El conocimiento

El poder equilibrante de la vida

“La virtud no es solamente la fuerza, es también la razón directora de la fuerza. Es el poder equilibrante de la vida. Es el arte de balancear las fuerzas para equilibrar el movimiento. El equilibrio que es necesario ser alcanzado, no es aquel que produce la inmovilidad, sino aquel que realiza el movimiento. Pues la inmovilidad es muerte y el movimiento es vida.”
La Llave de los Grandes Misterios, Eliphas Levi
En esoterismo, es tradicional decir que el peor pecado para un iniciado es la omisión y la inercia. Tal como leemos en el texto anterior, cada acción ejecutada en nuestra vida tiene un efecto de acuerdo a las leyes de la naturaleza, incluso nuestras palabras y pensamientos, los cuales son decretos y creación, y en definitiva son vida. El equilibrio, del que habla el texto se alcanza con la vigilancia de estas fuentes inagotables de creación, al convertirnos en un tercer pilar que armonice los contrarios de la vida.
Estos contrarios en la Kabbalah, por ejemplo, están simbolizados por el ordenamiento dual del Árbol de la vida, y pueden comprenderse mejor si los observamos a manera de ejemplo: belleza-fealdad, paz-guerra, sabiduría-ignorancia, son algunos de ellos.
La conciencia del Ser es siempre la misma

Del libro: El Martinismo de R.Ambelain
Es muy interesante la forma en que Ambelain da a entender la idea de reencarnacion, ya que plantea que la conciencia del Ser es siempre la misma aunque aparentemente no parezca serlo.
Que de la misma forma en que un Ser es el mismo en su niñez y en su ancianidad, teniendo en cuenta la experiencia de esa vida en particular, tambien lo es en las distintas vidas que vivamos, o sea que para la conciencia del Ser todo es experiencia.
Entonces la ley de la compensacion nos brinda la oportunidad de obtener nuestra necesidad de experiencias en diferentes vidas oscilando entonces en manifestaciones externas que pueden ser totalmente diferentes y que para el Ser es una continuidad en su conciencia.
Conciencia y vida

Conciencia y Vida son idénticas; son dos nombres distintos de una misma cosa según se le mire interior o exteriormente. No hay vida sin conciencia; no hay conciencia sin vida. Cuando después de separarlas vagamente en el pensamiento, analizamos la distribución, advertimos que hemos llamado vida a la conciencia dirigida hacia el interior y conciencia a la vida dirigida hacia el exterior.
La conciencia de todas las cosas existentes en el tiempo y en el espacio es la Conciencia Universal, el Uno, llamado por los Hinduistas Brahmán, por los cristianos Dios, por los Persas Hormuzd, por los musulmanes Allah.
La conciencia contraída a determinado tiempo corto o largo y a determinado espacio dilatado o reducido es la conciencia individual de un ser concreto, el Señor de uno o varios Universos o de tal porción del Universo, según sea el poder de su conciencia. así la porción del pensamiento Universal que una conciencia separada pueda asimilarse completamente y en que pueda infundir su propia realidad y la reconozca existente en si mismo, será su universo. A cada Universo le infunde su Señor una parte de su indestructible realidad aunque el universo queda limitado y dirigido por el pensamiento de su Superior, el Señor del Universo que en él existe como forma.
No hay muerte ni destrucción, sólo hay transformación: primero oruga, después crisálida y por fin mariposa. así el hombre es primero carnal, después mental y por fin espiritual.
Fuente: A. Besant
























