Una Luz en el Sendero

Cada uno ha de recorrer solo su propio camino, pero podemos compartir algún tramo con otros que lleven nuestro mismo rumbo, hacernos compañía y ayudarnos un poco.

Por eso, porque camino como tú; porque me gustaría, si tú quieres, que me acompañes un trecho, he abierto esta ventana, donde poner en común reflexiones y vivencias.

La vida nos pertenece. Nada puede asustarnos. Caminamos. El camino de la serenidad.

No tengo los mapas, no sé dónde nos llevará el siguiente paso. Pero, juntos podemos buscar la mejor ruta.

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Sobre como mantener una mente feliz


Vivir una vida plena tiene que ver con cual es el estado de nuestra mente. 

Según lo que estamos viviendo así son nuestros sentimientos y la energía que generamos. Las circunstancias nos hacen sentir mejor o peor, esa es la lógica humana, pero la lógica espiritual es distinta. 

Una cosa es lo que sucede fuera y otra cosa es lo que tú creas en tu interior. En realidad es un cambio de paradigma, cambiamos de ser victimas a ser responsables. 

Una vida plena tiene que ver con que tú seas consciente de que eres el creador, lo que ocurre es que tenemos el hábito de reaccionar de forma involuntaria. 

La situación, la otra persona te lanza un estímulo y tú permites que explote la emocion, y entonces surge esa reacción descontrolada. 

Hay un margen, mínimo, para que hagamos algo, tenemos que dar a la mente una perspectiva nueva y decidir si nos interesa esa emoción o no. Las emociones no nos interesan aunque vivimos en una sociedad que nos inspira a vivir emociones. 

Las emociones nos agitan por dentro, nos descentran. Debemos darnos cuenta del efecto que las emociones tienen en nuestra consciencia. Las emociones no nos permiten tomar decisiones con claridad.

¿Es el destino una fuerza indomable y dueña de la vida?


Si nos creemos víctimas, víctimas seremos; si nos creemos vencedores, vencedores seremos. 

La mente funciona, para ejemplificar, como una antena emisora de ondas, a la manera de una radio, y según sean estas "ondas" que se lanzan, así será la respuesta que obtendremos de la vida. 

¿Qué tal si paseando todo el día pensáramos que algo saldrá mal?, pues de seguro algo saldrá mal; pero y ¿qué tal si pensamos que ese día será espléndido? ¿Acaso no es un mejor pensamiento, una mejor meta, un mejor destino? 

Pues según como pienses y mantengas tu intención así se realizarán los actos. Si pensamos constantemente que estamos condenados a un destino cruel, pues ¿qué crees que pasara?… Adivinaste, una vida llena de angustias y pesares… Pero si pensamos que la vida es algo maravilloso, una oportunidad única para disfrutar y vivir con alegría, pues de seguro eso es lo que obtendremos. 

Todo dependerá de la lente que ocupemos para ver hacia dónde vamos.

El Destino no es sino una fuerza, que nosotros mismos creamos; que ya creada, reacciona sobre nosotros mismos; pero que, una vez reaccionó se extingue si no le añadimos nuevas energías que le den persistencia.

Este es uno de los secretos más grandes de la alquimia: "Hacer del plomo, oro"; la diferencia esencial entre el oro y el plomo no está en el exterior, está en su parte más sutil, en la composición atómica, lo que en el ser humano equivaldría a sus pensamientos.

Dar sentido a nuestros pasos


La finalidad de nuestras obras debe ser práctica, aplicable, tener un sentido que pueda llenar vacíos y necesidades en el mundo y en nosotros mismos.

Hacia dónde: cuando nos movemos, debemos tener una dirección señalada, clara y bien trazada frente a nosotros. El "para qué" nos da una finalidad, y el "hacia dónde" nos indica los pasos a recorrer y el sentido en que habrá que recorrerlos para que nos conduzcan hacia la meta propuesta. 

Sin dirección, nuestros actos corren el riesgo de diluirse en cualquier hueco del espacio y del tiempo, acrecentando la angustia al comprobar que no podemos conseguir objetivos concretos.

Quien dice "hacia dónde", también establece los medios para llegar, porque conocer el punto final proporciona habilidad para obtener las herramientas adecuadas.

Este nuevo tiempo nos pide hombres fuertes, capaces de soñar, sí, pero también capaces de plasmar sus sueños poniendo en juego lo mejor de su voluntad. Plasmar un sueño no es simplemente imaginarlo: esto otro hay que hacerlo...De modo que terminaremos afirmando que este pensamiento que proponemos y queremos para nuestro siglo, para nuestros hombres, es un pensamiento fuerte para hombres fuertes.

Como siempre, una bonita canción que nos habla de esto mismo que acabo de escribirles, disfrutenla, paz en todos, y mucho amor....

Hay veces en que la vida nos deja fuera de combate.


Hay veces en que la vida nos deja fuera de combate. 

No tanto los grandes dramas, la lucha por sobrevivir, sino el cúmulo de pequeños quebrantos, de esquivar amages, del problema de cada día. 

Pero hay muchas más veces en que nos alzamos victoriosos en el campo de la pelea diaria, mirando con orgullo hacia adelante, sin dejarnos amedrentar, esperando lo que haya de venir, bueno o malo, lo que Dios nos quiera mandar, que para eso estamos. 

Ese es el héroe de cada día. Es un héroe a veces inconsciente, puro instinto de supervivencia, que aparta las ramas del camino sin preguntarse el nombre de los árboles. Pero a veces se toma un respiro y reflexiona. Se le vienen a la mente las mil eternas preguntas del hombre de siempre: por qué?, para qué?, cómo es posible?, y si yo?... 

Son ni más ni menos que las reflexiones de aquel heroe. Las hace ante eso que todos vemos y no todos paramos a ver qué estamos haciendo: ese separatismo que nos convierte en "hombre, lobo para el hombre"; que nos hace incrustar las manos en el bolsillo antes que tenderlas; ese miedo a cien cosas abstractas, sin razon; esa agresividad que se nos despierta rugiendo al menor roce; ese agobio que nos hace sentarnos mirando al vacío porque ya no sabemos por dónde empezar; esa opinión pública a la que rendimos tantas veces nuestros ideales más hermosos, ante la que se arrían las banderas de nuestros sueños... 

Llevamos ya muchos años haciendo camino al andar, que no otra cosa es el ser buscadores. Parando a reflexionar en esa andadura, que eso es el estudio, la lectura, la investigación. Y es asi que en este blog vamos periodicamente invitando a la reflexión, para decir que recuperemos ese valor que a veces se pierde, para que tomemos conciencia de un dolor que es nuestra prueba de cada día.



Los cambios dependen de nosotros y no de factores externos.


Muchas veces deseamos cambiar...Nuevos caminos se abren ante nosotros que pueden ayudarnos a ser mejores o a vivir mejor pero en el momento en que debemos dar el primer paso nos asalta la duda, el miedo, nos paralizamos...

Tal vez nuestro deseo existe pero la rutina, la costumbre, nos impiden lograr ese cambio que tanto anhelamos. La decisión es nuestra...Podemos seguir por el camino conocido, saltando las piedras, embarrándonos a veces, mirando el mismo paisaje siempre, soportando las mismas tormentas, la misma rutina, cometiendo los mismos errores, y llegar al fin del camino y asumir que esa fue la vida que nos tocó en suerte.


Más de una vez escuchamos decir: - y...la vida es así...; -es la vida que me tocó...; como si la vida no dependiera de nosotros, como si la calidad de la vida de cada uno dependiera de la suerte o los milagros, como si al nacer nos dieran un paquete con instrucciones que no podemos modificar ni cambiar.

La vida, la verdadera vida depende de nosotros. Somos nosotros los que podemos darle sentido a nuestra vida o hacer que la vida carezca de sentido. Somos nosotros los que debemos emprender nuevos caminos, los que debemos asumir que siempre hay nuevas posibilidades, que los cambios dependen de nosotros y no de factores externos.

Aún en los momentos de mayor dolor, de incertidumbre, de temor, de angustia debemos mirar hacia adelante, descubrir los nuevos caminos que se abren ante nuestros ojos y decidir si deseamos continuar por el camino que ya conocemos o nos damos una nueva oportunidad.

Recordemos aquel mensaje tan profundo de la película "Caballos Salvajes": 


"Se puede vivir una larga vida sin aprender nada... Se puede durar sobre la tierra sin agregar ni cambiar una pincelada del paisaje... Se puede simplemente no estar muerto sin estar tampoco vivo, basta con no amar, nunca, a nada, a nadie... es la única receta infalible para no sufrir... Yo aposté mi vida a todo lo contrario y hacia muchos años que definitivamente había dejado de importarme si lo perdido era más que lo ganado... Creía que ya estábamos a mano, el mundo y yo, ahora que ninguno de los dos respetaba demasiado al otro... Pero un día descubrí que todavía podía hacer algo para estar completamente vivo antes de estar definitivamente muerto...
Entonces me puse en movimiento..."

Ponerse en movimiento...esa es la clave...

Cuando atravesamos nuestras sombras y aceptamos nuestra oscuridad...


Cuando atravesamos nuestras sombras y aceptamos nuestra oscuridad... Es cuando realmente nuestra luz brilla más. Hay sabiduría en cada herida... hay un futuro mejor esperándonos... saldremos de la pequeñez de nuestros pensamientos más oscuros hacia el brillo de nuestro mayor sueño. Esta película que hoy comparto... "El efecto de la sombra" - Debbie Ford, nos muestra la importancia de aceptar nuestro lado oscuro, de perdonar y perdonarnos, sólo así aprendemos a integrar en nuestra vida todo lo que realmente somos.

Si damos este paso seremos libres de pensamientos y creencias limitantes que tanto nos han afectado y que muy probablemente no sabíamos o queríamos reconocer conscientemente. Su duración es de una hora, prepárate, saca este tiempo para ti, realmente es una jornada extraordinaria que te permitirá lograr libertad emocional. El proceso de conciliarnos con nuestra sombra implica recibir la sabiduría escondida dentro de cada aspecto de nosotros, especialmente aquellos que nos avergüenzan.

La vida se encarga de enseñarnos a vivir.


No somos perfectos,
pero somos capaces de concebir lo que es la perfección.
La acción es preferible a la inacción y el compromiso
con la vida es preferible a la indiferencia apática.

A todos los humanos que vivimos en este mundo, por una u otra cuestión, se nos presentan dificultades. Es algo lógico si coincidimos con los filósofos clásicos en que la vida se encarga de enseñarnos a vivir. 

Y no es un juego de palabras. Podemos aprender de las experiencias y consejos de otros, podemos estar prevenidos ante las coyunturas
de la existencia, pero nada es equiparable a la práctica vital de cuanto hemos aprendido.

La vida nos enseña día a día, y es bueno reconocerla como maestra más que como enemiga. Como maestra, nos ayuda a poner en juego nuestras mejores potencialidades; si la vemos como enemiga, solo será un largo camino de problemas, sobre todo, de problemas personales.

¿Cómo enseña la vida? 

De un modo diferente a los otros tipos de sistemas.
Enseña de manera directa, atacando en aquello que más duele para obligar a una necesaria reflexión. Todo lo emocional, duele. Aunque en algunos momentos las emociones pueden convertirse en motivo de alegría y felicidad, son mucho más numerosos y contundentes los momentos de disgusto, miedo, desesperación, indecisión, impotencia...

La emoción negativa gana terreno, las ideas se vuelven cada vez más confusas, el organismo empieza a reflejar la angustia y el problema asume entonces la dimensión de una montaña infranqueable. Solo queda el dolor, la desesperación, la irritabilidad, la agresión contra los demás por la parte de culpa que pudieran tener... En fin, un pozo inmenso que se vuelve más y más profundo y del que es cada vez más difícil salir.

Desde abajo, desde el hundimiento psicológico, no se puede ver la luz. El dolor se va rumiando minuto a minuto y no cabe más que esa pasión obsesiva.

Las soluciones deben venir entonces, y por lógica, desde arriba. Es necesario elevarse por encima del problema y de la pena para encontrar una respuesta.

Hay que poder llegar hasta nuestro rincón de soluciones. Algunas resultarán inservibles, otras discretamente válidas, y no faltarán las
francamente buenas. Probando y probando, con buena voluntad y sin la ansiedad de la emotividad distorsionante, se adquieren nuevas experiencias que serán útiles para siguientes ocasiones.

Tú no eres solamente un manojo de emociones o pasiones; también tienes inteligencia para observarte a ti mismo "desde afuera" y trazar tu propio camino.


Descubriendo que la sana alegria interior es lo que llamamos,... Felicidad


Es bien cierto que debemos contar con los mínimos medios indispensables para vivir, pero un espíritu sereno y abierto a la evolución ayuda más que ninguna otra cosa a conseguir la felicidad intelectual, emocional y material. 

Descubrir que somos auténticos seres humanos y no simples accidentes existenciales; descubrir que podemos vivir más allá de nuestras apetencias sensibles; descubrir que podemos dirigir nuestros sentimientos para no herir a los demás y no herirnos a nosotros mismos; descubrir que el mundo está lleno de belleza y armonía aunque no siempre se muestren claramente; todo ello hace brotar una sana alegría interior que podríamos definir con bastante acierto como felicidad.

El cuerpo tiene sus satisfacciones y, al contrario de lo que supone tanta gente, no siempre se hallan en la saturación de los sentidos. La psiquis requiere su propia dicha y, al contrario de lo que supone tanta gente, esta no deriva de sentirse amado y comprendido, sino de saber amar y comprender, incluyéndose a uno mismo sin caer en el egoísmo ciego. 

La mente no es feliz acumulando conocimientos sino borrando dudas: valen más unas pocas ideas bien asentadas que mil conceptos sin relacionar entre sí y sin practicidad para la vida diaria.

Sabremos que somos felices cuando empecemos a disfrutar con las cosas sencillas, cuando la sonrisa surja fácilmente en nuestros labios, cuando estemos atentos a aprender algo nuevo todos los días y avanzar sin prisa y sin pausa hacia las metas que nos hemos trazado. 

Imaginar sin fantasía, soñar con sentido práctico, lanzarse a la aventura con riesgos calculados, amar sin desconfianza son los exponentes de una felicidad bien asentada

Valiosa acción la de crecer y mejorar como ser humano


A veces, en nuestro desconcierto, necesitamos saber por qué se nos escapan de las manos los resultados que buscamos, o no sabemos interpretar las contradicciones que nos llegan a abrumar, cuando nos desgarramos por dentro, al sentir que los sentimientos nos llevan en una dirección y la razón en la contraria. En ocasiones, damos por sentado los significados de las grandes palabras que nombran nuestras experiencias vitales, como la felicidad o el éxito, para acabar con la sorpresa de la desilusión, porque no eran sino expectativas y detrás no había nada.

Todo éxito es la resultante de muchas pequeñas batallas, en las que a veces salimos ganando y otras, derrotados. Pero no hay derrotas definitivas ni energías desperdiciadas en la valiosa acción de crecer y mejorar todo lo que existe a nuestro alrededor.

Sí,... podemos elegir nuestro camino,....


Cuando siento la música que viene del alma, cuando siento la pureza de una flor, de un pájaro o de una planta, cuando percibo el cielo con su inmensidad o la paz del río o el mar infinito, brota en mí una alegría y una esperanza que me hacen cosquillas en el pecho; el amanecer de un nuevo mundo, de una nueva tierra, siento está muy pero muy cerca nuestro.

Tan cerca que no siempre lo vemos.

Todo está ahí, esperando ansiosa y serenamente en nuestro interior, Es cuestión de cambiar de actitud, de decirle no a todo sentimiento negativo, a toda deshonestidad o mentira, a toda creencia que nos tire para abajo; ha llegado la hora de transformar nuestras miserias en sentimientos de alegría, amor, unidad, perdón, comprensión, paz, juego, libertad, danza con la vida.

La revolución está dentro nuestro.

Sí, podemos elegir nuestro camino, y yo hoy elijo lo nuevo, el cambio. Decido ser mejor, verdadera, honesta, optimista, fuerte, libre, alegre, diferente; romper con mis estructuras y prejuicios.

¡El mundo necesita un cambio ya!.


Tiro la crítica y la intolerancia. Valoro y amo la divinidad de la vida que reina en mí y en todos. La gran revolución pasa por cada uno de nosotros y desea producirse dentro nuestro. ¿La seguimos…?

Renovación


En nuestras vidas, muchas veces tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación para continuar un ascenso de victoria; debemos desprendernos de costumbres, tradiciones y recuerdos que nos causan dolor.

Solamente libres del peso del pasado podremos aprovechar el resultado valioso que una renovación siempre trae.

Si despertamos como hombres y mujeres autenticas, esto nos proyectara a una nueva creatividad, a una seguridad, una fuerza interior y dominio de nosotros mismos; tambien nos adaptara a dificultades y oportunidades en nuestra existencia.


Hoy podemos elegir la semilla del árbol de nuestro futuro. Hoy podemos decidir cómo serán las ramas y las hojas que nos darán sombra en el mañana. Y para los que queremos construir  un espiritu fuerte, con alma elevada, hoy es el momento de cultivar la semilla que yace latente en cada uno de nosotros esperando el agua bendita del conocimiento y la fe.


Enciende tu luz



Cada tanto se presenta en nuestras vidas un período oscuro, duro y tenebroso.

Por mucho que tratamos de ver una salida, solo nos rodean las tinieblas.

Caemos en el desánimo y todo lo que emprendemos nos sale mal, incluso antes de empezarlo.

Son nuestras noches particulares, en las que también debemos vencer. Nadie pondrá luz en las sombras si no lo hacemos nosotros mismos.

Aprendamos a no esperar soluciones que vengan desde fuera.

Si fuera, en algún sitio, hay focos de luz, significa que dentro de nosotros, en algún rincón, también hay luz.


Tenemos lo mismo que hay en el universo: luz y oscuridad, y tenemos energías suficientes para generar una u otra.


Enciende tu luz.


Enciende una sonrisa, aunque te parezca forzada al principio. Enciende el interés por aprender algo nuevo, o algo que nunca habías entendido hasta ahora.


Enciende la capacidad de escuchar a los que te rodean.


Enciende la capacidad de ver con atención lo que pasa a tu alrededor; encontrarás maravillas inesperadas.


Enciende la esperanza por el día de mañana, y más aún, por el día de hoy. Mira con alegría lo que haces, y hazlo tan bien como para sentirte satisfecho.


No te amargues por lo que hacen o dejan de hacer los demás; concéntrate en tu tarea y verás que los demás no lo hacen tan mal como creías al principio.


Percibe la importancia de tu destino, por humilde que sea, porque entonces podrás cambiar tu propia vida... Porque entonces habrás comenzado a vencer en la noche.

Un nuevo comienzo


Es cierto que nadie puede volver el tiempo y lograr un nuevo comienzo, pero tambien es cierto que cualquiera puede empezar ahora y lograr un nuevo final

Seguiré mi camino y encontraré nuevos hombros para continuar, estaré mas cerca del creador, porque se abrirá nuevos horizontes al final de la hilera del sendero, que esta detrás de la línea, donde se pierde el sol y aparece la luna , que se rodea de las estrellas, señalándome el rumbo de mi nuevo amanecer.

El corazon en tus palabras



Pregunta a quienes te rodean, cuánta luz arrojas sobre las oscuridades del día. 

Y con seguridad responderán: “Tus ojos brillan como lo hacen quienes aman a la humanidad.” 

Jamás pierdas ese encanto y logres hechizar a otros encantadores para que tus huellas en este mundo queden impregnadas en las sonrisas de la mañana.

La felicidad, en tu fiesta, no participa al miedo. 

Una voz con la confianza bondadosa me sugiere que has colocado el corazón en tus palabras. 

Y cuando la justicia de tu amabilidad conquiste el mundo, estoy segura, hará que las personas olviden sus horribles miedos.

Las personas de todos los dias


Hay veces en que la vida nos deja fuera de combate. No tanto los grandes dramas, la lucha por sobrevivir, sino el cúmulo de pequeños quebrantos, del problema de cada día.

Pero hay muchas más veces en que nos alzamos victoriosos en el campo de la pelea diaria, mirando con orgullo hacia adelante, sin dejarnos amedrentar, esperando lo que haya de venir, bueno o malo, lo que Dios nos quiera mandar, que para eso estamos.

Estos son los heroes de todos los dias.

Es un héroe a veces inconsciente, puro instinto de supervivencia, que aparta las ramas del camino sin preguntarse el nombre de los árboles. Pero a veces se toma un respiro y reflexiona. Se le vienen a la mente las mil eternas preguntas del hombre de siempre: por qué, para qué, cómo es posible, y si yo...

Son ni más ni menos que las reflexiones del héroe de todos los dias.

(Cuando llamo "hombre" a los protagonistas de mis escritos, me refiero a todo el genero humano)

Creando paciencia


En la vida cotidiana, muchas personas tratamos de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo. Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiramos a resultados en corto plazo, abandonamos todo súbitamente justo cuando ya estabábamos a punto de conquistar la meta.

Es tarea difícil convencer al impaciente que solo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado. De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.

Y esto puede ser extremadamente frustrante.

En esos momentos de desaliento (que todos tenemos), aceptemos que -en tanto no bajemos los brazos -, ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos-, Sí está sucediendo algo dentro de nosotros: estamos creciendo, madurando. Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.

El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación. Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros. Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia. Tiempo...

Cómo nos cuestan las esperas, qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos... Apuramos a nuestros hijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi... nosotros mismos hacemos las cosas apurados, no se sabe bien por qué... Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés...

¿Para qué?......

Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación.

Fuerza de Voluntad



"Jamás seré un obstáculo para mí mismo."
Epícteto

La Fuerza de Voluntad es mucho más que un simple deseo. Para hacer, para vivir, para realizar no basta con desear; el deseo muere con la rapidez de una ráfaga escurridiza, mientras que la Voluntad se manifiesta con la potencia de la fe, la constancia y la paciencia.

Fuerza de Voluntad no es dejarse arrastrar por los vientos y las corrientes que derivan a nuestro alrededor. Es detenerse un instante, aun en medio de la corriente y saber elegir el camino adecuado. Es saber ser hoja fija en un árbol y no hoja muerta llevada por la tormenta. Es saber ser barca de madera, con remos y timón, y no madero muerto en medio del mar.

Sólo es útil el conocimiento que nos hace mejores.


En ocasiones el hombre se limita a almacenar conocimientos, sin reparar si dichos conocimientos serán realmente de utilidad para la vida.

¿De qué nos sirve dedicar absolutamente todas nuestras energías a conseguir un título o ganar dinero, si no aprendemos además a tomar buenas decisiones, a cultivar buenas relaciones con los demás, a ser mejores y más felices?

Así como es importante estudiar para ser un buen médico, profesor, ingeniero... es necesario conocer en qué consiste nuestra condición humana, para comprender qué poderes y limitaciones tenemos, por qué nos suceden determinadas cosas y cómo podemos realizarnos verdaderamente.

Sólo es útil el conocimiento que nos hace mejores. Sócrates

Hay esperanza!


Los tiempos están cambiando, los signos son evidentes.
Nos aproximamos a tiempos difíciles. En medio del caos, la desesperación y la confusión; la luz de algunos corazones guiará a la humanidad. Hay esperanza.