
Cuando Cristo nació en Belén, resonó una triple palabra: "Gloria a Dios en las alturas, en la tierra paz y buena voluntad entre los hombres". Un triple enunciado nos fue dado entonces.
Fue cantado por los ángeles en la noche, para los pastores que cuidaban sus rebaños en los prados que rodeaban la caverna establo donde se encontraba el Niño. Un hecho trascendental había ocurrido en el cosmos y las huestes celestiales lo honraban.
Fue cantado por los ángeles en la noche, para los pastores que cuidaban sus rebaños en los prados que rodeaban la caverna establo donde se encontraba el Niño. Un hecho trascendental había ocurrido en el cosmos y las huestes celestiales lo honraban.
Una vez más, con la llegada de la Navidad, la vida palpita en sentimientos fraternos..., y una mágica inocencia despierta en nuestro interior. ¡FELIZ NAVIDAD















