Una Luz en el Sendero

Cada uno ha de recorrer solo su propio camino, pero podemos compartir algún tramo con otros que lleven nuestro mismo rumbo, hacernos compañía y ayudarnos un poco.

Por eso, porque camino como tú; porque me gustaría, si tú quieres, que me acompañes un trecho, he abierto esta ventana, donde poner en común reflexiones y vivencias.

La vida nos pertenece. Nada puede asustarnos. Caminamos. El camino de la serenidad.

No tengo los mapas, no sé dónde nos llevará el siguiente paso. Pero, juntos podemos buscar la mejor ruta.

Mirar la cara de la vida....


Mirar la cara de la vida, y su increíble misterio, desde la consciencia de ese ser que somos, para conocerla y quererla por lo que es, no por lo que nos gustaría que fuese o por las fantasías que nos hacemos acerca de lo que es, ambas siempre al servicio de nuestro narcisismo.

Mirar la vida por lo que es, conocerla y quererla por lo que es, es tomar consciencia de su fragilidad, de su finitud en lo particular y su infinitud en lo genealógico, de su fuerza como fenómeno y de la fragilidad y provisionalidad de sus criaturas.

Mirar la vida a la cara creo que es como mirar a Dios, una experiencia numinosa que nos coloca por delante nuestra pequeñez y nuestra vulnerabilidad ante la grandiosidad del misterio y la majestad de la existencia y la creación.

Mirar la vida a la cara es mirar lo que hay en ella de insondable, quererla es querer lo que hay en ella de inaprensible e incomprensible y guardar aquello que ella nos ha permitido vivir

La sabiduría de “El Principito”

La sabiduría de "El Principito"


En todo el mundo hay miles de personas marcadas por este libro: “El Principito”.

Y frente a él, la historia de muchos de los lectores es siempre la misma: pensaron que se trataba de un cuento de hadas, príncipes, princesas, brujas y todo lo demás.

La gran sorpresa fue haberse encontrado en sus páginas con una bellísima metáfora sobre el amor, la amistad y la vida.

Si alguien me lo pregunta, yo contesto que mi parte favorita es el encuentro del Principito con el zorro. La aprendí de memoria y se la repetí completa en un autobús, a mi primer amor; línea, por línea, degustando esas que me fascinaban…

Él pensó que no estaba en mis cabales. Pero todavía lo recuerda y asegura que quizás esa sea la razón por la que aún somos amigos, después de tantos años.

Es increíble todas las lecciones y mensajes que podemos extraer de este maravilloso libro. Es tanta la sabiduría que aguarda entre sus páginas…

A continuación te muestro algunos de los mensajes más bonitos y cargados de sentimientos que tiene “El Principito”:
Aprender a acercarse al otro

Hay episodios sensacionales en el libro. Como cuando el zorro, después de sondear al chico, se queda mirándolo un largo rato y le dice “domestícame”. La primera vez que lo leí sentí esa emoción que sobreviene cuando se experimenta el poder de una revelación.

Esa “domesticación” en la que el zorro y El Principito se jugaron, era sobre todo un recorrido de tacto y de paciencia: aprender a acercarse pausadamente al otro. Nada qué ver con lo que presenciamos en estos agitados tiempos.

“Eres responsable para siempre
de aquello que has domesticado”

Las relaciones entre las personas se hacen y deshacen con una facilidad que a veces resulta abrumadora. Los lazos afectivos parecen haber adquirido una cierta impronta industrial. Las relaciones se valoran por su utilidad y se desechan cuando no son muy rentables.

Esto vale principalmente para las relaciones de pareja, que resultan altamente inestables hoy en día.No parece haber mucho interés en hacer ese recorrido de “domesticación” del que habla El Principito con el zorro.

El acercamiento paulatino es incluso visto como una práctica obsoleta, ¿para qué esperar?, dicen muchos. Hay una cierta voracidad que se expresa como el ansia de beberse al otro de un solo sorbo.

Pero el encuentro pausado, consciente y sincero no entiende de prisas, sino de reconocimiento y respeto.

La importancia de los rituales

“¿Que es un rito?

Es lo que hace que un día sea diferente de los demás

y una hora de las otras “

En ese mismo pasaje de “El Principito”, resulta inspirador el tema del ritual. “Algo muy olvidado por los hombres”, dice el zorro.

Y agrega que los ritos son una forma de hacer que un instante no se parezca a otro, que los momentos especiales alcancen su verdadero valor. No en cualquier tiempo, no a cualquier hora, ni de cualquier forma.

Los ritos hacen que el corazón pueda prepararse para sentir con toda intensidad lo que viene. Que los sentidos estén atentos. Que la mente esté abierta a la maravilla.

Esto tampoco parece tener mucho lugar en los tiempos que corren. Los rituales tienden a estandarizarse. Hemos convertido los rituales en ocasiones para el consumo.

San Valentín o la Navidad tienen más que ver con compras, obsequios y relaciones públicas que con verdaderas conmemoraciones. Los comercios tienen incluso planes prediseñados para la ocasión, a los que nos adaptamos sin interrogar mucho por su verdadero sentido.

Los rituales consiguen que nuestro corazón lata con mayor fuerza, solo si incluyen alguna suerte de descubrimiento. Cuando son la ocasión para dar un nuevo paso en ese camino hacia el inexplorado mundo de otro ser humano, o de un grupo de personas, que tienen verdadero significado en nuestra vida.

Cuánta felicidad dejamos de experimentar por las prisas y los automatismos…
Nada tiene sentido por sí solo

Algo muy hermoso en este capítulo de El Principito es el significado del sentido y del adiós. Por paradójico que parezca, la separación es la columna vertebral en ese recorrido de acercamiento.

¿Para qué “domesticar” a otro, si al final estás de paso y en algún momento tendrás que irte? “No has salido ganando mucho”, le dice el niño al zorro. Pero éste, nuevamente descifra la contradicción: “Gano a causa del color del trigo”.

No se refiere tanto al dorado de los trigales de los campos, sino al color del cabello de su nuevo amigo.

Desde un principio el zorro había advertido que ese trigo, que antes no significaba nada, con la “domesticación” iba a convertirse en un rumor que le recordara el paso de El Principito por su vida. Los trigales ahora tenían sentido.

Una linda metáfora para marcar que el significado del mundo que nos rodea, es otorgado por las vivencias que nos asocian a él.

En otras palabras, todo el planeta y aquello que lo compone, no tiene sentido por sí solo. Su valor y su razón de ser se lo entrega cada persona.

Por eso aquello de que “nada tiene sentido” es literalmente cierto. El sentido se lo entregas tú. Y, como en El Principito, muchas veces aparece como el eco de aquello que ya no está.

Y finalmente, este capítulo de El Principito termina con una despedida.

Es allí cuando el zorro le entrega su mayor regalo a quien supo domesticarlo: una verdad.

“Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos”, le dice. Y el niño lo repite para conservarlo en su memoria.

En el libro y en la vida, es así como comienzan los vínculos que perduran siempre.

No hay nada gratis en este mundo,...(y eso es muy bueno)


¿No sería agradable obtener las cosas de forma gratuita? Hay muchas personas en el mundo que son muy exitosas en el terreno material y no necesariamente hacen esfuerzo alguno por tener una vida espiritual. Esas personas lo hacen libres de cualquier esfuerzo espiritual; quizá trabajan duro durante muchas horas, pero tuvieron éxito sin ningún esfuerzo espiritual. ¿Cuál es la fuerza que les permite tener el éxito de forma gratuita? ¿Acaso hay algo gratis en este mundo?

¡Nada es gratis en este mundo! Por defecto, para cada acción que llevemos a cabo, tenemos un acompañante: nuestro Oponente, nuestro ego y la parte de nosotros que busca Recibir para Sí Mismo. Si no realizamos ningún esfuerzo espiritual para eliminarlo y hacer que la Fuerza de Luz del Creador sea nuestra compañera, el Oponente nos guiará en cada paso del camino.

Cuando el Oponente es nuestro compañero, él nos permitirá tener éxito por 5, 10, 25 años pero, al final, nos quitará todo de algún modo u otro...

Pienso que todo tiene un precio en esta vida,...y algunos lo llaman Karma y otros castigo,...yo creo que es acción y consecuencia y a cada causa le llega impostergablemente su efecto,...

La vida espiritual nos enseña justamente esto, que si aprendemos a dar; con voluntad de hacerlo,...lo mismo se nos retribuirá, pero al no pensar en recompensa el valor de lo que se da crece, y eso lo podemos experimentar todos los días, cuando nos entregamos a los que amamos sin esperar ninguna retribución es mas ni pensamos en esa posibilidad,...es así como funcionan las leyes del universo,...Esta es la forma de actuar con conciencia de hacer las cosas por amor, y también a veces, reprender cuando vemos injusticias e irresponsabilidad,...para así fortalecer la capacidad de apartarnos del oponente, 

Los nietos: un legado de amor entre hijos y padres



Suele decirse que con la llegada de los primeros nietos uno descubre lo que es el amor verdadero. Es un vínculo que va más allá del legado de la sangre, es la unión entre dos generaciones que dejará una huella emocional permanente, porque no hay nada más satisfactorio que "ser nieta", y después, "ser abuela".

A su vez, con la llegada de esos nuevos miembros a la familia se re-formulan las relaciones entre los padres y los hijos: si antes era maravilloso ser madre, ahora la satisfacción se ve incrementada al ser madre de una madre o padre de un padre. Es una etapa más en nuestro ciclo vital donde todos podemos enriquecernos, limar diferencias y estrechar aún más nuestros lazos.

A través de sus nietos, los abuelos logramos no solo continuidad y trascendencia, sino que además, dentro de esta posición generacional, vamos a tener que re-formular nuestra propia vida.

Enseñar a los niños a agradecer cada cosa que les rodea puede ser uno de los mejores legados que ofrecemos a los nietos. Algo curioso, que siempre suele echarse en cara a las personas mayores, es que ofrecen demasiados regalos a los niños, demasiado dinero a escondidas y demasiados postres especiales en días comunes.

Yo la llamo la "sabiduría de los abuelos", que saben que el mejor legado que pueden ofrecer a las nuevas generaciones son las huellas emocionales. Como yo digo habitualmente sembrar en los pequeños recuerdos imborrables...

Otro aspecto esencial de ser agradecidos es aprender a valorar lo que de verdad es importante en nuestras vidas. Si los niños comprenden esto en edades tempranas, les ayudaremos a crecer en madurez y en sabiduría.

Algo que quiero,... es solo esto.



En este momento de mi vida no quiero casi nada; tan solo la ternura de un amor, la de mi nieto por cierto,...tan lindo tan bello que me llena el alma,..y la compañía de mis amigas. 

Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos, un par de arboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche,..

El mejor verso del mundo y la mejor música. 

Por lo demás, podría comer papas cosidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia este tranquila,..

También quiero, eso si mantener la libertad y el espíritu critico por lo que pago con gusto todo el precio que haya de pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. 

Un instante de belleza a diario. Echar de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. no dejar de sorprenderme de nada,..

Seguir llorando cada ves que algo lo merezca, pero jamas quejarme de ninguna tontería. Y que el día que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera por aquí,...solo quiero eso,...

"Escribo tu nombre" de Elena Quiroga


Acabo de terminar de leer, "Escribo tu nombre" de Elena Quiroga un buen libro que me llevo a analizar la sutil manera en que las niñas eran tratadas en los colegios católicos, sometidas a unos procedimientos educativos que, en ves de abrirles los ojos a la vida con todas sus grandezas y miserias, con todas sus alegrías y peligros, les crea una visión sórdida y, por supuesto, falsa del mundo,...

En este libro se muestra una rigurosa y valiente acusación contra la rutina, el formalismo, los falsos respetos, la hipocresía y la tiranía espiritual que en tiempos no muy lejanos y aun, por desdicha, ahora mismo en determinados ambientes, se hace victimas a los niños confiados a educadores equivocados. 

Esta novela de Elena Quiroga es un canto de libertad intima del niño encerrado en un circulo de hierro de una familia indiferente y egoísta, así como de un profesorado que no tiene para nada en cuenta la personalidad individual de cada alumno. La protagonista es Tadea, una niña inteligente y sensible que, como sus compañeras lucha por encontrar un mundo de verdad, de libertad y de justicia, que les niega el mezquino ambiente en que se ven obligadas a vivir....

Llego el verano,..finalizando un año mas.....



Hoy viernes es el ultimo día de clases de mi nieto y la calor en mi ciudad se siente, el verano pleno y radiante,..se terminan las clases y las vacaciones se pintan para la diversión,..

Una vez más viviremos -nos dejaremos vivir- por los cíclicos procesos de la Naturaleza. Sin embargo, más que quitar hojas de nuestro almanaque, o contar los días que se deslizan casi inadvertidamente, lo importante es tomar conciencia de cada momento que se vive.

El verano es un momento muy especial. Cientos de ideas poéticas, tradicionales, publicitarias y vulgares, han contribuido a que esta estación del año pierda gran parte de su sentido profundo.

Lo más corriente es considerar al verano como el período de "descanso"; pero estas vacaciones son algo más que reposo. Por lo visto se trata de que repose el alma, y el cuerpo se vuelva lo más activo posible en aquello que de más natural e instintivo tiene. Imágenes en la prensa, el cine y carteles callejeros, nos muestran un verano pletórico de trajes de baño, bebidas excitantes y exóticas, músicas psicodélicas, cabellos al viento y un grado general de desenfado y falta de seriedad.

En otros niveles algo más sutiles, el verano es la época del "justo descanso", y la expresión de la "plenitud". El fruto en sazón es el ejemplo de aquella persona que maduró,  y serio reposa tras los arduos trabajos del resto del año.

Y hoy, nosotros, pequeñas moléculas arrastradas por el viento de los acontecimientos y de las modas, nos preguntamos: ¿son las estaciones una pura casualidad de distribución en el año, o hay en estos ciclos algo más profundo cual un verdadero lenguaje de la Naturaleza.

De más está que nos inclinamos por la segunda versión. Si toda la Naturaleza vive a nuestro alrededor; si nosotros, que formamos parte de esta Naturaleza, nos vemos gobernados por ciclos de vida y muerte, de enfermedad y salud, de juventud y vejez; ¿por qué rechazar la idea del tiempo expresado en verano, otoño, invierno y primavera, como significativos de la vida de la Naturaleza?

Ciertamente el verano huele a madurez, a expresión cabal y lograda de la vida, y nos incita a sentirnos de la misma manera, en un juego de concordancias al que es muy difícil escapar.

No se trata, de escapar del influjo de la Naturaleza. Por el contrario, sintámonos maduros, plenos, llenos de sol que es energía, y sepamos vivir inteligentemente este verano. No es sólo el cuerpo quien ha de descansar; no es sólo el cuerpo quien ha de sentir esa plenitud; dejemos que el Ser Interior sea también verano pleno y descansado de los problemas habituales.

El descanso no es cuestión de música, ni de bebidas, ni de una nueva moda, ni de la cercanía del mar o las montañas (aunque muchos de estos factores pueden ayudar). El descanso, en toda persona, es variar de actividad.

Si durante muchos meses, nos hemos agobiado en tareas rutinarias y maquinales, descansemos de ellas con una renovada creatividad: lecturas nuevas, conversaciones diferentes, otra distribución de las horas del día, otras calles para recorrer el mismo camino.

Si durante muchos meses, la monotonía diaria nos ha anquilosado la conciencia a la altura del cuerpo, renovemos el alma con la energía del verano. Es el momento oportuno para volver a enfocar la vieja pregunta: ¿Quién soy, de dónde vengo, a dónde voy? Hay respuestas en la claridad madura del verano, que el silencio oscuro del invierno puede no dejar ver.

Es ley en el Ser la constante actividad. Es inútil soñar con el romántico reposo del no hacer absolutamente nada, pues nunca logramos estar inactivos: si no trabajamos con las manos, lo hacemos con la mente; y si no pensamos, trabajamos con la psiquis; unas y otras cosas "cansan" por igual.

Para descansar hay que haberse cansado antes. Para dejar de buscar hay que haber encontrado previamente. ¿Es que efectivamente todos nos hemos cansado tratando de buscarnos? ¿No es éste un buen momento para, variando de actividad, salir en busca de la madurez que promete el verano y que en el hombre se llama EVOLUCIÓN?

"Dime que era verdad aquel sendero", Carlos Bousoño.



"Dime que era verdad aquel sendero
que se perdía entre la paz de un prado;
aquel otero puro que he mirado
yo tantas veces con candor primero.

Dime que era verdad aquel lucero
que se incendia casi a nuestro lado.
Di que es verdad que vale un mundo amado
y un cuerpo roto en un vivir sincero.

Di que es verdad que vale haber sufrido
y haber estado entre la mar sombría;
que vale haber luchado, haber perdido.

Haber vencido a la melancolía,
haber estado en el dolor, dormido,
sin despertar, cuando llegaba el día.

- "Dime que era verdad aquel sendero", Carlos Bousoño.
(Asturias, 9 de mayo de 1923 - Madrid, 24 de octubre de 2015)

RIP.


Creo que la noche susurra silencios que son recuerdos y oscuridades ni buenas ni malas, sino de la naturaleza que ofrece la luz de la luna... poco definidas, inciertas, lechosas y grises, calladas, tal vez y solo tal vez mansas, quietas...alertas? Oscuridades como la manta que arropa, como la respiración lenta del que sueña.

Silencios de amores lejanos, cercanos, caídas que son lentos viajes... ecos de palabras de amor más oscuras que las mentiras; aun los veo, aquellos ojos verdes bañados en sombra y odio oculto en cada parpadeo. Tanto silencio.

Tan lejano es el tiempo en la noche, tan larga la sombra del ciprés sobre la cama del que no duerme, que no se advierte cuando pasa de cuando da caza. El reloj son palabras y no encuentro tu nombre. Olvido, olvido, ol, vi, do, el ovillo sin hilo, hasta no saber si he ganado o perdido.

La noche, susurra silencios (y susurra en silencio).

Pero a mi dame oscuridad y silencio y te daré todo su reverso.

Era verdad. Y esa verdad te da palabras, luz y versos.

El deber cumplido,... una alegria?...


Dormí y pensé que la vida era Alegría/ Desperté y descubrí que la vida era Deber/Cumplí mi deber y descubrí que él era Alegría
Tagore

En realidad, a través de mi trabajo descubro la vida, las personas y todo lo que sucede a mi alrededor.
La única trampa ante la que necesito estar alerta es el considerar que un día es igual a otro. En verdad, cada mañana trae un milagro escondido y necesitamos prestar atención a ese milagro.


- ¿Qué es el deber?
 

- Una palabra misteriosa, que puede tener dos significados opuestos: la ausencia de entusiasmo o la comprensión de que necesitamos dividir nuestro amor con más de una persona. En el primer caso, estamos siempre dando una disculpa por no aceptar nuestra responsabilidad; en el segundo caso, el deber se transforma en una especie de devoción, de amor ilimitado por la condición humana y pasamos a luchar por aquello que queremos que suceda.
 

Yo busco a través de mi trabajo: dividir mi amor. El amor es también una cosa misteriosa: cuanto más lo dividimos, más se multiplica.


Lo que si noto en la mayoría de las personas es que sueñan con algún día dejar de trabajar.

No saben lo que es permanecer meses y años sin hacer nada. No aman lo que hacen; nadie desea separarse de la mujer, o del hombre que ama, nadie desea dejar de hacer aquello que le gusta. Se me ocurre que de repente carecen de dignidad cuando se proponen hacer algo, y han olvidado que el trabajo fue creado para ayudar al hombre y a la mujer, no para humillar a nadie.




8 versos para reflexionar,..e intentar aplicarlos en la cotidianidad de nuestros días....


Encontrar la paz del espíritu, hace que renazca el existir en la vida misma.
Janeth


Con la determinación de alcanzar el propósito máximo en beneficio de todos los seres sintientes, que supera incluso la piedra preciosa que cumple los deseos, espero apreciarlos siempre.

Que cada vez que influya en otros me considere el más humilde de todos y, desde lo más profundo de mi corazón, les vea respetuosamente como, superiores.

Que en todos mis actos examine mi mente y en cuanto surjan aflicciones mentales y emocionales por las que los demás y yo corramos peligro... que pueda afrontarlas con firmeza y evitarlas.

Cuando vea seres de carácter desagradable, oprimidos por la negatividad y el sufrimiento intenso, que pueda apreciarlos, ya que son difíciles de encontrar, ¡como si hubiera descubierto un tesoro de joyas!

Cuando por la envidia otros me maltraten con insultos, calumnias y desdén, que pueda asimilar la derrota y concederles la victoria.

Cuando alguien a quien he ayudado o en el que he depositado grandes esperanzas me maltrate de forma muy hiriente, que todavía pueda considerarlo mi apreciado maestro.

En síntesis,... que pueda ofrecer directa e indirectamente beneficios y alegrías a todas mis madres; que pueda cargar sobre mis espaldas las heridas y sufrimientos de mis madres.

Que todo lo dicho permanezca a salvo de las tachas de las ocho preocupaciones mundanas y que, al reconocer que todo es ilusorio y carece de asideros, me vea libre de la esclavitud.

Gueshe Langri