Vernos como lo que somos,... seres espirituales....


El estado natural del ser es de amor espiritual. 

Tal clase de amor no puede existir en una conciencia basada en la dualidad. 

Esto significa que cuando conectamos con la conciencia del espíritu eterno, del alma inmortal y nos estabilizamos en ese estado, desarrollamos de forma natural la actitud asociada consciente del alma. 

Nuestra visión del mundo y de los demás cambia de forma radical. 

Ver a los demás fundamentalmente como seres epirituales significa experimentar un flujo constante de amor espiritual y buenos deseos hacia todos, independientemente de su aspecto, estatus, rol, cultura, etc. 
De esta forma, desarrollamos la verdadera conciencia de hermandad y de pertenencia a una familia espiritual mundial, en la que todas las fronteras y límites externos se disuelven. 

Así es como experimentamos el anhelado logro de la unidad en la diversidad.

12 comentarios:

Adriana Alba dijo...

tal cual, tomar conciencia sobre èste punto, hace que entendamos que todos formamos parte del TODO.
Un cariñoso saludo Janeth.

MAJECARMU dijo...

Ver al otro con la misma energía espiritual,cercano,humano y divino...nos eleva el espíritu,que siente la inmensidad de la paz y de la hermandad,es cierto,Janeth.
Mi felicitación por tu profundidad y mi abrazo inmenso por tu cercanía y buenos posts.
FELIZ FIN DE SEMANA,COMPAÑERA Y AMIGA.
M.Jesús

censurasigloXXI dijo...

La bondad siempre me sorprende, siempre me afecta como una sorpresa. Tal vez esperamos pocas cosas buenas de los demás por el daño que se nos ha causado y de ahí que nunca esperemos nada positivo... pero es suficiente que vea yo misma las cosas de otro modo para que las bondades y las sonrisas surjan a mi alrededor.

Esta semana, por ejemplo, he llorado de emoción porque un conocido de blog, buena gente pero que nos conocemos por los comentarios, que conoce nuestras carencias y dificultades familiares nos ha mandado dos cajas de comida y ropa para los niños... no es emocionante que mi estima por ellos, mucho antes de que esto nos ocurriera, haya dado este resultado altruista tan hermoso?



Un beso.

Brahma dijo...

Un precioso punto de conciencia, dichoso, energía de luz, el alma.
Eso es lo que somos.

Imagina un pequeño punto situado allí donde emergen los pensamientos.
Ese punto piensa, recuerda y decide.
Este punto eres tú.
El punto donde nace cada emoción…
Éste eres tú.
Un ser espiritual que interactúa a través del cuerpo…
Éste eres tú.
La fuente eterna de vida y las experiencias vitales,
el lugar donde se aloja la autoestima y el respeto por uno mismo.

Luis dijo...

Con el paso del tiempo, los filósofos han afirmado que traspasando los límites del “yo” egocéntrico, una persona puede experimentar la «autorrealización».

Esta realización viene acompañada de una comprensión profunda del valor del ser humano. Cuando soy consciente de mi alma, mi sentido de la identidad se fundamenta en el valor inherente del alma, en vez de en la imagen del cuerpo limitada y transitoria.

Alcira Handal dijo...

Para fortalecer nuestra conciencia espiritual dos aspectos son necesarios. Primero, un
conocimiento claro de quién somos. No solo comprender sino experimentar que somos
seres espirituales, almas, seres de luz, que no pertenecen a este mundo material sino
que nuestro hogar es el mundo del silencio, el Nirvana, la tierra más allá del sonido. El
alma en su estado original es completa, en su esencia es paz, amor, pureza, fortaleza,
verdad. Esto significa que no debemos ir buscando estos valores en el exterior sino
que siempre han estado dentro

Mahatma dijo...

Solo si trascendemos lo limitado podemos realmente vivir una vida plena y en armonía
con nuestros semejantes. No luchar con la diversidad sino aprender de lo diferente y
compartir lo que nos une.

Ian Welden dijo...

Querida amig Janet, la trascendencia de la conciencia y amor espirituales es la razón por la cual estamos vivos en un lugar llamado planeta terra compartiéndo nuestro amor cada cual como pueda. Dios (o Diosa?) nos entregó el milagro de la conciecncia para hacer que nuestro paso por el universo nos enseñe el dulce milagro del Amor.
Janet, tú sensibilidad es única.
Abrazos desde una Copenhague enteramente nevada,
Ian.

ANTIQVA dijo...

Lo que tengo claro, amiga, es que sin amor no somos nada...

Un abrazo fuerte, Janeth

Olga i Carles (http://bellesaharmonia.blogspot.com dijo...

No hay otra opción. Somos la Luz del mundo.



Gracias.

Myriam dijo...

Algo tan importante como eso y que poco lo tenemos presente....

Besos, Janeth

Alma Mateos Taborda dijo...

Lograr conciencia sobre ello, nos permitirá comprender que somos parte de un todo. Es maravilloso si lo logramos. Un abrazo