Si nos creemos víctimas, víctimas seremos; si nos creemos vencedores, vencedores seremos.
La mente funciona, para ejemplificar, como una antena emisora de ondas, a la manera de una radio, y según sean estas "ondas" que se lanzan, así será la respuesta que obtendremos de la vida.
¿Qué tal si paseando todo el día pensáramos que algo saldrá mal?, pues de seguro algo saldrá mal; pero y ¿qué tal si pensamos que ese día será espléndido? ¿Acaso no es un mejor pensamiento, una mejor meta, un mejor destino?
Pues según como pienses y mantengas tu intención así se realizarán los actos. Si pensamos constantemente que estamos condenados a un destino cruel, pues ¿qué crees que pasara?… Adivinaste, una vida llena de angustias y pesares… Pero si pensamos que la vida es algo maravilloso, una oportunidad única para disfrutar y vivir con alegría, pues de seguro eso es lo que obtendremos.
Todo dependerá de la lente que ocupemos para ver hacia dónde vamos.
Este es uno de los secretos más grandes de la alquimia: "Hacer del
plomo, oro"; la diferencia esencial entre el oro y el plomo no está en
el exterior, está en su parte más sutil, en la composición atómica, lo
que en el ser humano equivaldría a sus pensamientos.















