No ceder al pesimismo


En el corazón interno de todo cuanto nos sucede, hay una chispa de luz, de optimismo, de esperanza en el futuro, de recuperar un ritmo armónico de vida. Hablamos de dolor, pero lo hacemos pensando en la felicidad que nos aguarda… si queremos conseguirla, claro está. Hablamos de guerra, pero lo hacemos soñando con la paz. Execramos la violencia porque amamos la convivencia, nos molesta la intolerancia porque queremos entendernos seriamente los unos con los otros.

Los que no viven el hoy, aunque un poco confuso y oscuro, con esa chispa de esperanza, son los que vuelven el presente -y también el futuro- peligrosamente negativo. Los que sienten esa chispa de recuperación, de renovación, de caminos amplios y seguros, están construyendo un futuro más digno en medio de las dificultades del presente. De más está decir que, en nombre de ese amor a la Sabiduría que nos alienta, cuidamos de la chispa, por pequeña que sea, porque vemos en ella la semilla de una certera claridad para el mañana.

15 comentarios:

Red. dijo...

Así es, mi amiga: lo mejor es renovar las energías y empezar de nuevo, en lugar de enfranscarnos en algo que ya fue.

Un abrazo.

El Drac dijo...

La esperanza es lo último que se pierde; además pineso que siempre es mejor establecer cuáles son los yerros, para no volvernos a equivocar

ANTIQVA dijo...

Amiga, a veces los monstruos nos cercan y el pesimismo nos invade... Pero, es cierto, debemos conservar la esperanza...

Un abrazo grande

moderato_Dos_josef dijo...

completamente de acuerdo contigo. es vital no ceder al pesimismo jamás!
besos, abrazos y feliz año nuevo, Janeth.

MAJECARMU dijo...

Janeth,creo que si hay personas muy pesimistas,creen que ser así es ser realistas y sinceras...No se dán cuenta de que están dominados por su ego,que siempre ve lo negativo de las cosas...
Hemos de cultivar el espíritu y ver las cosas desde diferentes puntos de vista y sobre todo,como nuestra amiga Belkis decía en su post,mirar hacia arriba con fé...!
Te dejo mi gratitud por esa esperanza,que siempre nos salva.
Mi abrazo grande amiga.
M.Jésús

Adriana Alba dijo...

Que no se apague la llama.

Vivir el presente con alegría sabiendo que nos espera lo mejor!

Abrazos amiga!

Verónica Marsá dijo...

Siempre adelante, amiga. No dejarse nunca "negativizar" las emociones, si ello ocurre ¡ZAS! Media vuelya y de nuevo a lo positivo; siempre hay algo bueno por lo que luchar!

Besos a cientos.

Martin dijo...

La Esperanza es el gran ingrediente que las personas hoy en día es muy fácil que perdamos.

Esa motivación grande que encontramos día a día para llenar nuestros corazones sabiendo que las cosas cambiarán, que las cosas sucederán de una manera diferente y mejorada.

Ximena dijo...

Todos tenemos problemas, aunque algunas personas más fuertes que otros pero eso no significa que perdamos la esperanza o que perdamos nuestra fe

Lolita dijo...

Tenemos que buscar dentro del corazon corazón esa fuerza que el mismo cielo nos ha dado en el corazón, para que mantengamos firme la esperanza que saldremos de esas situaciones difíciles.

Melissa dijo...

Las personas de afuera siempre tendrán ojos críticos destructivos o constructivos; cómo nos gustaría encontrarnos en cada persona una palabra de esperanza pero no es así, las personas tienen una mentalidad muy negativa y cuando nuestro entorno es así se convierte tan difícil salir de ese estado y encausarnos por ese camino llamado esperanza.

Alicia dijo...

No permitamos que el negativismo de los demás nos robe la energía necesaria para salir adelante.

Raul Miranda dijo...

Ninguno de nosotros hemos sido creados para ser fracasados, nuestro destino no es vivir frustrados o en tristeza y desesperación; nuestro destino es la VICTORIA SÍ!!!

Ramiro Jordan Alvares dijo...

Tupilan Amarillo dice: Si midieran mi fuerza interior se encontrarían con un gigante.

Yo le agregaría: Si pudiéramos ver el tamaño de nuestro espíritu, el tamaño de nuestra capacidad para producir grandes resultados, no tardaríamos en salir de ese momento de desesperanza.

Myriam dijo...

¡Qué bien me vienen tus palabras!

¡¡¡NO cedamos jamàs!!!