La Fé y lo desconocido



La fe tal como se conoce como concepto, es una construcción completamente aprendida y que proviene del temor del ser humano cuando este en algún momento de su evolución, debe, indefectiblemente enfrentarse a la noción de su propia naturaleza, a los resultados del karma que ha acumulado, a una experiencia que sobrepasa los limites de lo intelectual o hasta espiritual.. Es decir, cuando el ser humano se enfrenta con lo desconocido.

Cuando el hombre se pone cara a cara con esta experiencia, lo oculto se convierte en una vivencia directa, por lo cual, la fe como concepto aprendido, se supera al quitarse de los ojos del buscador el velo que lo separa de esta verdad.

Hablo de la fe como concepto aprendido, eminentente porque este proviene de las religiones. Estas creencias, cualquiera que estas sean, dejan sostener curiosamente sus verdades en lo que ellas mas evitan: lo desconocido. 

Los dogmas, los misterios, la infalibilidad, la incuestionabilidad, son los velos y los conceptos que estas entregan al hombre con el fin de estructurarlo en su concepto de fe.

La fe es lo que en teologia se llama el contacto de fiel o fideli con lo sagrado o sacro que es finalmente el misterio. 

Antiguamente el ser humano - de acuerdo con la doctrina agustiniana- solo podia llegar a tener una minima experiencia con lo desconocido por medio de una instancia que era la comprension de la naturaleza, naturaleza que es un reflejo de Dios. 

Finalmente la experiencia de lo desconocido es entonces imposible bajo los dictamenes de la fe. esto se debe a que el misterio impide la comprension y produce en el hombre un alejamiento de la verdad.

La fe no existe. No existe cuando dejamos el temor y nos enfrentamos a la experiencia de lo real.

Desde el punto de vista oculto, la fe es certeza, no esperanza, no anhelo, no luz en los cielos, no creencia. La fe es experiencia aqui y ahora.

¿Como prepararnos para la experiencia con lo desconocido?

¿como preparanos para librarnos del miedo?

La fe en el sentido oculto posee la virtud de la voluntad, y es la seguridad interna de que el conocimiento no se ha perdido, sino que ha sido olvidado. La voluntad nos sirve para concebirnos nosotros mismos en nuestro poder mas hondo y sobreindividual... Y es a este punto que deberian apuntar todas las doctrinas que merecrian ser llamadas como tales...

¿Que es lo deconocido?, ¿a que le tenemos miedo?. A morir.

Morir es realizar dentro de nosotros todo aquello que se dogmatiza bajo la forma de un misterio, el cual es incapaz de ser comprendido por la razon, es decir, vivenciado en el terreno de lo sagrado - o tambien en el experimentar el sacrificio o sacrum facere en latin - lo sagrado es ir al interior de la tierra y rectificando encontrar la medicina eterna o el elixir de la inmortalidad. Es decir, producir en el ser humano una elevacion por los diferentes estados superiores del ser.

Esta es la experiencia, esta es la fe y la certeza... desde ahi puedes ya sentarte a contemplar la creacion ya que te has convertido en creador.

13 comentarios:

Reysagrado dijo...

Claro, esa Fé de la que tú hablas no es el concepto de Fé que la mayoría de gente (equivocadamente) tiene.

Para mí, esa Fé se traduce en una Paz Interior, en una Libertad innata y perenne, en una Certeza que nos invade, nos calma y nos hace afrontar la Vida (aquí se incluye intrínsecamente la Muerte) con un maravilloso sentimiento de CONFIANZA y de Curiosidad por ser satisfecha.

Puro impulso, ¿verdad?:).

ANTIQVA dijo...

Que gran verdad, amiga...

Cuando el mundo real nos envuelve, sin miedos, la necesidad de fe parece que se aleja...

Un abrazo fuerte, Janet (me encantó la imagen)

MarianGardi dijo...

Así lo veo yo también querida Janeth.
Nos han enseñado mal, pero tenemos la libertad para poder cambiar de rumbo.
Un abrazo a tu alma

mimbre dijo...

Hola Janeth...
No tengo claro cual es la finalidad, pero nos han negado la verdad como tal a travez de los tiempos. Lo que si tengo claro que fue a travez del miedo, en mi fé -la cristiana- te recalcan hasta el cansancio lo que no tenes que hacer, es decir contruyen paredes a tu alrededor que te impiden expandirte y tomar real conciencia de lo que somos...Pero nos dieron la fé como muleta...
Buena entrada, Amiga Mia¡
Un abrazo enorme
Osvaldo

Adriana Alba dijo...

Me encantò!

La Fè es Certeza de que todo lo bueno y bello acontecerà en nuestras vidas.

Estoy convencida que en un tiempo no muy lejano no seràn necesarias las religiones ni sus dogmas, el ser humano està despertando.

Gracias Padre!

un abrazo y buen fin de semana.

Ricardo Miñana dijo...

Somos mortales, somos humanos y es natural sentir miedo a lo desconocido, siempre nos quedará la fe y la esperanza.
te deseo un bonito fin de semana.
un abrazo.

Red. dijo...

Creo que la fe es un gran misterio, porque nos asegura que todo irá bien cuando nada pareciera asegurarlo: más bien parece todo lo contrario. Estás sintiendo con toda seguridad algo que en este plano no puede explicarse.

Lo veo en realidad como algo intuitivo, algo que la mente no entiende por provenir de otro lado, llamémosle alma, yo superior, etc etc.

Es una certeza: alguien nos garantiza que la cosa por ese carril anda sobre ruedas, libre de todo error. Eso sentimos, en eso confiamos y en general no se equivoca.

De dónde sacamos esa información??

Pues de donde nos viene toda... de donde no vemos ni oimos, ni palpamos, pero sabemos -tenemos fe- que está.

Te dejo un beso mi linda!!

Alcira Handal dijo...

La fe posee una certeza ab­soluta, aunque el juicio de la credibilidad de la revelación sólo alcanza una certeza moral

Mahatma dijo...

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve

Hebreos 11:1-3
Reina-Valera 1995 (RVR1995)

Carolina dijo...

La fe esotérica no es una creencia ciega y pasiva, sino la firme certeza y absoluta seguridad de que el principio divino, que constituye la raíz pura del alma humana, está destinado a realizar el esplendor de la vida interna divina en el hombre, que con su perseverancia sigue su ideal de perfección, "sin desviarse del recto sendero".

Melissa dijo...

Hace ya mucho tiempo supe con certeza que a Dios se lo entiende si se lo siente, si de alguna manera simple y extraña a la vez para el hombre conflictuado, se lo “Ve”.

Martin dijo...

La fé palabra magica,...basta con abrir los ojos, escuchar la naturaleza, aspirar su perfume, ver sus colores, oír sus mil mágicos susurros, para sentir la Vida plena, apacible, serena, pacífica en su lucha, que no rompe el orden, bella, buena, justa, auténtica. Y para nosotros, hombres, ¡qué mejor imagen de Dios que ésa! A mí, al menos, siempre me sobrecogió de serenidad. Hubiera sido tan fácil entonces que mis ojos -o cualquier otro sentido- como una ventana se fuesen abriendo y abriendo hasta llegar a lo contemplado sin dolor, sin pérdida, muy al contrario, unido para siempre con la Vida, con el Misterio…

Lolita dijo...

Si muriese en mi la fe, sólo valdría para probar que he sido vencida, pero no que lo que mi mente niega sea verdad. Pues ante todo sé por experiencia que sus dudas, sus titubeos, son únicamente debilidad, enfermedad a la que pocos hombres han derrotado completamente.