Una Luz en el Sendero

Cada uno ha de recorrer solo su propio camino, pero podemos compartir algún tramo con otros que lleven nuestro mismo rumbo, hacernos compañía y ayudarnos un poco.

Por eso, porque camino como tú; porque me gustaría, si tú quieres, que me acompañes un trecho, he abierto esta ventana, donde poner en común reflexiones y vivencias.

La vida nos pertenece. Nada puede asustarnos. Caminamos. El camino de la serenidad.

No tengo los mapas, no sé dónde nos llevará el siguiente paso. Pero, juntos podemos buscar la mejor ruta.

Desde mi interior




Es mejor avanzar despacio que maldecir sentada.


Si la paz y la sabiduría tienen la esencia del agua que lo penetra todo, no hace falta decirse maestro ni mostrarse erudito.

El vació de la mente no significa ausencia de pensamientos, sino el no aferrarse a ninguno de ellos.

Si se logra ser la pintura que uno pinta, o la comida que uno come, o la bebida que se bebe, significa que se a despertado a la realidad.

Es mas sabio aquel que escuchando poco comprende todo, que aquel que escuchando mucho no entiende nada. 

La falta no es del sol, si el ciego cae en el pozo. Siendo muchas las palabras, muy pocos saben usarlas.

Solo llega a nuestro interior aquello a lo que hemos abierto el corazón


La naturaleza es nuestra hermana, no es objeto de nuestra propiedad.

Solo llega a nuestro interior aquello a lo que hemos abierto el corazón

Cuando veo cuán vanidosa, egoísta, orgullosa y cuantas cosas mas soy, me doy cuenta de que de esa debilidad nace la fortaleza que me permitirá trascender como ser humano. 

Entonces mi guerrera interior alza su espada de cristal, recoge su pelo entrenzado, expande su pecho y comienza la ardua tarea de vencerse a sí misma.







La Fé y lo desconocido



La fe tal como se conoce como concepto, es una construcción completamente aprendida y que proviene del temor del ser humano cuando este en algún momento de su evolución, debe, indefectiblemente enfrentarse a la noción de su propia naturaleza, a los resultados del karma que ha acumulado, a una experiencia que sobrepasa los limites de lo intelectual o hasta espiritual.. Es decir, cuando el ser humano se enfrenta con lo desconocido.

Cuando el hombre se pone cara a cara con esta experiencia, lo oculto se convierte en una vivencia directa, por lo cual, la fe como concepto aprendido, se supera al quitarse de los ojos del buscador el velo que lo separa de esta verdad.

Hablo de la fe como concepto aprendido, eminentente porque este proviene de las religiones. Estas creencias, cualquiera que estas sean, dejan sostener curiosamente sus verdades en lo que ellas mas evitan: lo desconocido. 

Los dogmas, los misterios, la infalibilidad, la incuestionabilidad, son los velos y los conceptos que estas entregan al hombre con el fin de estructurarlo en su concepto de fe.

La fe es lo que en teologia se llama el contacto de fiel o fideli con lo sagrado o sacro que es finalmente el misterio. 

Antiguamente el ser humano - de acuerdo con la doctrina agustiniana- solo podia llegar a tener una minima experiencia con lo desconocido por medio de una instancia que era la comprension de la naturaleza, naturaleza que es un reflejo de Dios. 

Finalmente la experiencia de lo desconocido es entonces imposible bajo los dictamenes de la fe. esto se debe a que el misterio impide la comprension y produce en el hombre un alejamiento de la verdad.

La fe no existe. No existe cuando dejamos el temor y nos enfrentamos a la experiencia de lo real.

Desde el punto de vista oculto, la fe es certeza, no esperanza, no anhelo, no luz en los cielos, no creencia. La fe es experiencia aqui y ahora.

¿Como prepararnos para la experiencia con lo desconocido?

¿como preparanos para librarnos del miedo?

La fe en el sentido oculto posee la virtud de la voluntad, y es la seguridad interna de que el conocimiento no se ha perdido, sino que ha sido olvidado. La voluntad nos sirve para concebirnos nosotros mismos en nuestro poder mas hondo y sobreindividual... Y es a este punto que deberian apuntar todas las doctrinas que merecrian ser llamadas como tales...

¿Que es lo deconocido?, ¿a que le tenemos miedo?. A morir.

Morir es realizar dentro de nosotros todo aquello que se dogmatiza bajo la forma de un misterio, el cual es incapaz de ser comprendido por la razon, es decir, vivenciado en el terreno de lo sagrado - o tambien en el experimentar el sacrificio o sacrum facere en latin - lo sagrado es ir al interior de la tierra y rectificando encontrar la medicina eterna o el elixir de la inmortalidad. Es decir, producir en el ser humano una elevacion por los diferentes estados superiores del ser.

Esta es la experiencia, esta es la fe y la certeza... desde ahi puedes ya sentarte a contemplar la creacion ya que te has convertido en creador.

El reposo del Guerrero



A veces, nos asalta el deseo de huir de tanta mentira, fealdad, grosería, desequilibrio. Hay una sed intensa de paz, de belleza, de armonía y muy pocos sitios donde encontrarla. De ahí que se amplíe el reducto interior, ese rincón que nos pertenece y donde, si lo deseamos y sabemos hacerlo, podemos guardar los mayores tesoros. Hay pocos sitios serenos, pero existe en cambio un inmenso jardín dentro de cada ser humano. Y sigue habiendo cientos de cosas hermosas que aquietan el espíritu y permiten recuperar fuerzas.

Cuando todo ruge y parece que vamos a estallar sin lograr entender por qué luchamos ni hacia dónde vamos, todavía brota un sonido, un color, una forma graciosa, una idea profunda, una palabra brillante, un sentimiento generoso, una muestra de gratitud, una flor, un poema, un canto, un templo?
Sin estar en guerra, hoy casi todos vivimos en guerra. El mundo hiere, las sociedades que anhelan el encuentro humano son las que, consciente o inconscientemente, agreden a quienes viven en ellas. Lo más corriente es padecer de angustia, cansancio, ansiedad; y lo peor y asimismo habitual es carecer de palabras para explicar esa ansiedad que nos corroe. No es un problema que afecta a los adultos, a los más comprometidos con la vida; también los jóvenes y los adolescentes están cansados y agobiados aún antes de haber empezado a vivir y temen al futuro que les espera, o lo ignoran bajo otra de las máscaras del temor.

En medio de los conflictos es cuando se valoran las pequeñas cosas, las cosas buenas, sencillas, bellas. En medio del asedio de mil y una agresiones, nada tan maravilloso como el oasis de un libro cargado de experiencias atemporales, un violín que desgrana melodías a través de un moderno aparato que sin embargo nos transporta a tiempos pasados o venideros, pero tiempos tranquilos; una voz que se eleva victoriosa en medio del ruido imponiendo su armonía sonora; un trozo de historia que se hace realidad ante nuestros ojos ansiosos de aprender despertando huecos adormecidos en la memoria.

Pero son instantes fugaces. Son apenas el reposo del guerrero que no sabe por qué está en guerra ni contra quién debe batallar, pero siente que todo bulle alrededor en un espasmo de dolor e incertidumbre. Recobrado el ánimo, el guerrero asume la otra cara del filósofo y vuelve a la acción. Sabe que más allá de sus sufrimientos hay un mundo que sufre más todavía, que hay miles de personas que requieren al menos el alivio de una mano amiga o de una palabra, de una idea reconfortante, de un esbozo de futuro esperanzado. Por eso no hay quietud; sólo la acción del que reconoce la pequeñez de su labor al tiempo que valora su necesidad, la acción del que, tras una dura jornada, abrirá la puerta de su jardín interior y encontrará las exquisitas flores de su breve descanso. Tal vez, algún día, esas flores puedan abrirse en toda la faz de la Tierra.

Las personas de todos los dias


Hay veces en que la vida nos deja fuera de combate. No tanto los grandes dramas, la lucha por sobrevivir, sino el cúmulo de pequeños quebrantos, del problema de cada día.

Pero hay muchas más veces en que nos alzamos victoriosos en el campo de la pelea diaria, mirando con orgullo hacia adelante, sin dejarnos amedrentar, esperando lo que haya de venir, bueno o malo, lo que Dios nos quiera mandar, que para eso estamos.

Estos son los heroes de todos los dias.

Es un héroe a veces inconsciente, puro instinto de supervivencia, que aparta las ramas del camino sin preguntarse el nombre de los árboles. Pero a veces se toma un respiro y reflexiona. Se le vienen a la mente las mil eternas preguntas del hombre de siempre: por qué, para qué, cómo es posible, y si yo...

Son ni más ni menos que las reflexiones del héroe de todos los dias.

(Cuando llamo "hombre" a los protagonistas de mis escritos, me refiero a todo el genero humano)