De este y de otros mundos


Los que escriben la Historia no siempre han sido justos al valorar a los hombres del pasado. Para estos antecesores nuestros en el tiempo son buenas todas las críticas y es corriente atribuirles cuanto infantilismo mental haga falta con tal de resaltar los logros, la inteligencia y la capacidad del hombre moderno.

Durante años hemos aprendido la consabida lección de que la mentalidad del hombre antiguo no era racional ni científica; sus formas artísticas eran rígidas y sus religiones eran la pantalla de sus amores y sus temores.


Claro está que este hombre prelógico no conocía ni por lo visto tenía medios para hacerlo el Universo en el que vivía, ni la Tierra que lo albergaba ni el resto de las estrellas y planetas. Concebía un mundo animado y vitalizado por fuerzas naturales y, del mismo modo que alzaba los ojos al cielo en busca de explicaciones, los hundía en el fondo de la tierra para imaginar infiernos y monstruos indescriptibles. Así, las piedras, los árboles, los animales, el aire, las aguas, todo estaba lleno de dioses terroríficos o hermosos, reflejos de los miedos y los anhelos cotidianos; dioses caprichosos a los cuales había que atribuir el comportamiento de la vida, por cuanto no se concebían las leyes matemáticas y físicas que rigen la existencia. Hablar entonces de este y de otros mundos era absolutamente normal: uno y otros eran ampliamente desconocidos y ampliamente divinizados.


La guerra de las galaxias existe en el interior de cada hombre que esté dispuesto a combatir las sombras y los monstruos del mal; los héroes valientes y decididos viven también en el corazón de quienes, lanzados a la batalla, descubren que pueden hacer más de lo que imaginaban y que nunca habían utilizado el riquísimo caudal de energías y esperanzas que estaba aletargado a la espera de una señal.

La verdad está aquí y allá, en este y en otros mundos; de lo contrario no sería verdad. Pero puede encontrarse aquí, en la Tierra y puede hallarla cada uno de los hombres que inicie la búsqueda y conquista de la Sabiduría.

15 comentarios:

Verónica Marsá dijo...

Tal vez haya entendido mal, pero creo que esa prelógica viene un poco ligada al animismo. Sería bueno pensar, aunque fuera irracionalmente, que cada elemento natural tiene una vida, tal vez algunos los respetasen más. O no, el humano es eso que tú dices, lo que los ojos de los antiguos reflejaban en sus dioses. Reflejos ellos de todos los defectos humanos y aun así, en el Olimpo.

Un beso.

Genial la entrada, amiga.

MarianGardi dijo...

Buena entrada como ya nos tienes acostumbrados.
Tus mensajes dan mucha luz.
Un cálido y tierno abrazo

Alcira Handal dijo...

Para los antiguos, el ser humano era un ser inmortal, un dios encarnado, emparentado de alguna manera con los dioses.

Martin dijo...

Todos los pueblos han creído siempre que vivían en un momento especial de la Historia, pero nosotros realmente lo estamos viviendo; estamos en un gozne histórico, incluso ante el probable advenimiento de una nueva Edad Media, dado que los sistemas que hoy nos rigen son inoperantes.

Alicia dijo...

Cuando estudiamos las antiguas civilizaciones, ya sea en las indelebles huellas en la piedra; ya en ciclópeas y enigmáticas construcciones que desafían siglos y milenios, ya en sus textos escritos, reproducidos una y otra vez para perpetuar la memoria; ya en las mismas tradiciones orales, en versos, canciones, etc...; o incluso en las mismas fiestas populares, donde aparecen, como congeladas, las más antiguas concepciones de la humanidad; siempre el hombre ha registrado sus conocimientos y vivencias en símbolos.

Brahma dijo...

La solución, pues, está en nosotros, en este mundo, en el nuestro, por muy
relacionado que esté con otros mundos y otras formas de vida. Aquí están los malhechores y aquí están los salvadores: basta con mirarnos al espejo

Lolita dijo...

También hoy podrían señalarse muchos errores y tal vez los hombres del futuro sean generosamente despiadados con nosotros, igualando nuestro proceder con las viejas culturas.

Raul Miranda dijo...

Amiga me encanta que hayas tocado el tema de la mistica del heroe en los tiempos antiguos.

En la Guerra de las Galaxias se introduce una nueva Religión y/o Filosofía, cuyos seguidores son los Caballeros Jedi, guardianes de la paz y la justicia en la galaxia, los cuales tiene que pasar duras pruebas para llegar al grado de Caballeros, y para su formación necesitan de un maestro guía que les abra la puerta a los misterios de La Fuerza, que les haga sentir La Fuerza, que les enseñe a trabajar con ella. En el episodio 1 "La amenaza fantasma", vemos como Anakin, el que luego será Darth Vader, padre de Luke Skywalker, no es aceptado en el circulo de los Jedi por ¡Ser demasiado mayor! Aqui vemos como George Lucas apunta muy alto, y deja entrever la increíble preparación que necesita un aspirante Jedi ya desde muy pequeño, una formación sobre todo moral y ética que haga de ellos Caballeros inquebrantables siempre al servicio del lado luminoso de La Fuerza, capaces de resistir la seducción del reverso de La Fuerza, de su lado oscuro.

Luis dijo...

Si hilamos más fino, veremos que para un Jedi el mundo es un ilusión. Él comulga con la realidad, con La Fuerza, y de ahí que sus proezas, sus poderes, no son sino una manifestación de que el mundo en el que vive es una ilusión, y por tanto sus leyes físicas que también lo son, pueden ser alteradas, traspasadas y superadas, algo así al estilo de la película Matrix (a la que también se le podría sacar punta).

Micaela dijo...

Me encanta esta entrada. Sobre todo quiero resaltar la importancia del hombre más primitivo que estaba en contacto con la naturaleza y era mucho más espiritual que en los tiempos modernos. Un abrazo y feliz fin de semana.

Ricardo Miñana dijo...

Tus reflexiones son una delicia.
que tengas un buen fin de semana.
un abrazo.

ANTIQVA dijo...

Los hombres antiguos, con su mentalidad "irracional" podian acceder facilmente a lo Invisible...

Es cosa sabida que lo realmente importante no es accesible a la razon sino al corazon...

Un abrazo, Janeth

Olga i Carles (http://bellesaharmonia.blogspot.com dijo...

De veras importante mirar y observar el pasado para entender el presente e intuir el futuro.
Todos los cuentos e historias mágicas son reflejo interior del hombre, pero nuestra ceguera ha impedido verlo durante años.


Gracias.

MAJECARMU dijo...

Todo nos hace pensar que el hombre es el mismo de siempre,con sus dioses y sus luchas internas...La principal de ellas vencerse a si mismo y encontrar,como bien dices,la sabiduría...El espíritu del hombre no ha avanzado mucho,tan sólo lo material.
Mi felicitación y mi abrazo siempre,amiga.
M.Jesús

David C. dijo...

sigo pensando este post. Gracias.