Yo soy la única persona de quien depende mi felicidad.


En cierta ocasión, durante un taller para matrimonios, le preguntaron a una esposa: ¿Tu esposo te hace verdaderamente feliz?.

El esposo alzó ligeramente el cuello en señal de seguridad, pues sabía que su esposa diría que sí, pues ella jamás se había quejado durante su matrimonio.

Sin embargo, la esposa respondió rotundamente: No. No me hace feliz ...Yo soy feliz.

El que yo sea feliz no depende de él, si no de mí.
Y continuó diciendo: Yo soy la única persona de quien depende mi felicidad. Yo determino ser feliz en cada situación y en cada momento de mi vida, pues si mi felicidad dependiera de alguna otra persona, cosa o circunstancia sobre la faz de la tierra yo estaría en serios problemas.

Todo lo que existe en esta vida cambia continuamente: el ser humano, las riquezas, mi cuerpo, los amigos, el clima, mi jefe, los placeres...y así podría decir una lista interminable.
Es por eso que cada día decido ser feliz... A lo demás lo llamo "experiencias". Olvido las pasajeras y vivo las que son eternas: amar, perdonar, ayudar, compartir, comprender, aceptar, consolar...


La gente dice: hoy no puedo ser feliz porque estoy enfermo, porque no tengo dinero, porque hace mucho calor, porque alguien me insultó, porque alguien ha dejado de amarme, porque alguien no me valoró.

Y yo digo: Se feliz, aunque haga calor, aunque estés enfermo, aunque no tengas dinero, aunque alguien te haya insultado, aunque alguien no te ame o no te valore.

La felicidad no depende de los demás, sino de cada uno de nosotros, de la decisión que adoptemos cada día.

12 comentarios:

MAJECARMU dijo...

Janeth,cuando somos conscientes de que la dicha brota en la profundidad de nuestro ser,sabremos agradecer cada momento de la vida y vivirlo intensamente...
Mi gratitud por tus excelentes posts y gratificantes comentarios,amiga.
Mi abrazo grande y mi ánimo siempre.
FELIZ SEMANA,JANETH.
M.Jesús

moderato_Dos_josef dijo...

Es cierto. Si nuestra felicidad de pendiera de alguien (como a muchos, muchísimos, millones de seres les sucede) ya que nuestra sociedad es lo que persigue, hacer que nuestra felicidad dependa de algo, la cosa no podría ir bien. ¿Por qué hoy nuestra sociedad se desploma? Quizá ése sea uno de los problemas, no saber ser felices por nosotros mismos.

Micaela dijo...

Es cierto Janeth. La felicidad se la fabrica uno mismo. Muchas gracias por pasarte por mi casa. Un fuerte abrazo.

Red. dijo...

Creo que está en nuestras manos el dejarnos desbordar o tomar las cosas con soda, y la suma de esas elecciones debe conducir a la felicidad. Nadie te puede hacer, ni feliz, ni infeliz.

Besos,

Rochies dijo...

... aunque una gripe me haga sentir más muerta que viva, y vea imposible mi resurrección ;)
Gracias por tu fe siempre.

ANTIQVA dijo...

Oh, la sabiduria de las mujeres...

Un abrazo, Janeth

Ricardo Miñana dijo...

Totalmente de acuerdo Janeth,
sentirse bien con uno mismo es el punto de partida.
que disfrutes el fin de semana.
un abrazo.

Olga i Carles (http://bellesaharmonia.blogspot.com dijo...

Si nuestra Feliciad ha de depender de los otros, estamos entrando en un tunel fícticio que conduce a la muerte.
Más vale desprenderse...



Un brazo.
Gracias.

Gemma dijo...

Me encantó esta entrada, si dependemos de los demás para ser felices, no estamos siendo libres... la felicidad solo se logra desde la libertad. Gracias por seguir compartiendo amiga Janeth! un abrazo!

censurasigloXXI dijo...

Ya no sé si te escribí...
Pero seguro que si te digo que soy yo, la del café, la que te estima pero ha cerrado su blog por acoso, me reconoces.

Yo también seré feliz porque mi pequeño mundo me necesita y yo me necesito para mí y para ellos también feliz. genial ver tu imagen... ahora soy yo la anónima...

Besito, compi, y cafelito.

Filomena Lonetti dijo...

Janeth infinitas de gracias por tu bella visita a mi blog "Esculapio Hijo del Sol".La vida es una aventura y en cada etapa de la misma hay que ser feliz y divertirse pesé a los sufrimientos.Amiga que las estrellas iluminen a tu alma.Roxana de la Ciudad de Rosario

Myriam dijo...

En efecto, depende d enostros y está su semilla en nuetsro interior, si la regamos con pequeñas alegrias cotidianas... crece.

Un abrazo muy grande, Janeth