En busca de la sabiduría


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Don Quijote lograba sintetizar pensamientos claros, concisos y bellos como un diamante,.....

Cuando la luz de la belleza toca el aspecto visible de la mujer, o tambien del hombre, se expresa en elegancia.

Cuando se refleja en cada acción es cortesía.

Cuando impregna las emociones y sentimientos se manifiesta como bondad de corazón. Y cuando ilumina las ideas, la belleza es sabiduría.

Lo nuestro debería ser ocuparnos del estado de nuestro ser, del estado de nuestra mente, de nuestra conciencia, de nuestras emociones, de nuestros sentimientos, de nuestras contradicciones, de nuestras manías, de nuestras energías, de nuestro cuerpo, etc...Y no tanto de los demás.

Así descubriríamos cosas que distan mucho de la idea que tenemos de nosotros mismos, casi siempre pura fantasía.

Y de una manera valiente y osada, cumpliendo el requisito sine qua non del "Conócete a Ti Mismo", comenzaríamos la tarea de ser mejores. Por ahí se llega, no a la meta, sino al comienzo, en cuyo lugar es preciso e indispensable encontrarse con la humildad, esa virtud que nos enseña lo poco que somos en realidad.

Y de ese conocimiento básico y necesario del "solo sé que no sé nada" es del que se puede partir en busca de la sabiduría.

Es preciso comenzar por ser un egoísta consciente. Y un egoísta consciente es aquél que se ocupa de lo que en realidad le debe importar, él mismo. A partir de ahí podrá ocuparse de los demás.
 

3 comentarios:

Myriam dijo...

Ocuparse de uno mismo para mejorarse, para asumirse, es una muy buena ocupación, que si somos humildes, nos ayuda a crecer. Luego si, a velar por nuestro entorno...luego seguir creciendo, luego seguir velando.

Muchos besos, querida Janeth. Me alegra verte por aquí.

ANTIQVA dijo...

Todo esta en nosotros, por lo que si queremos conocer debemos empezar por nosotros mismos...

Si nos somos desconocidos, poco podemos conocer...

Un abrazo, amiga

Micaela dijo...

Una entrada fantástica, Janet. Creo que el camino empieza por uno mismo. En conocerse y profundizar en su interior y poco a poco ir evolucionando. Un abrazo.