Una Luz en el Sendero

Cada uno ha de recorrer solo su propio camino, pero podemos compartir algún tramo con otros que lleven nuestro mismo rumbo, hacernos compañía y ayudarnos un poco.

Por eso, porque camino como tú; porque me gustaría, si tú quieres, que me acompañes un trecho, he abierto esta ventana, donde poner en común reflexiones y vivencias.

La vida nos pertenece. Nada puede asustarnos. Caminamos. El camino de la serenidad.

No tengo los mapas, no sé dónde nos llevará el siguiente paso. Pero, juntos podemos buscar la mejor ruta.

....Al final del viaje, en el principio de la vida,......


......Al final del viaje, en el principio de la vida, nacer supone para la mujer y el hombre un cúmulo de emociones y experiencias, un instante clave de su existencia, en el que no hay desperdicio alguno, por vez primera siente, oye, ve, es a partir de este momento, cuando comienza un relativo largo peregrinaje por esa maravillosa estela de plata que es la vida, un mundo lleno de acontecimientos, cuya explicación se confunde tras un velo de apariencia transparente, pero de espesa niebla, sólo penetrable por la mirada de aquel que, con amor, voluntad y servicio, siente más allá, oye más allá y mira más allá, pues mientras que el sonido de nuestro primer llanto, ahuyenta los problemas de aquellos que nos rodean, se descubre ante nosotros un espacio en el que desconocemos por completo sus reglas, reglas a las que hacemos la mayoría de las veces, caso omiso, porque en realidad, desde ese momento en que nacemos, hay una parte de nosotros mismos que permanece dormida, si bien es cierto, que se debe en gran parte, a que no hemos enseñado a nuestro propio ser, lo que hay detrás de sentir, oír y ver.

Cambia,.... todo cambia


Revisando viejas fotografías, observé los cambios de mi rostro, parejos a los cambios de mi vida. Dicen que la mirada es el espejo del alma y ciertamente mucho de su estado de ánimo se ve en ellos, aunque no todo. 

La verdad es que nunca me identifiqué con mi rostro, ni aún en mis tiempos mejores que dirían….. Siempre me fue extraño, y más de una vez me resultó opaco o ajeno, porque no veía en él mi alma. 

Apenas en retazos de alegría o tristeza, de entusiasmo o amor es cuando afloraba por mis ojos, y sólo entonces pude verla asomándose…. 

El resto del tiempo lo vi, como lo que era una "máscara" que me cubría, con la que me presentaba en el teatro de la vida, a jugar el papel que me había tocado representar y aprender. 

Su dueña, como la Luna que recoge más o menos luz del Sol, se reflejaba en mayor o menor medida, según las ocasiones…. Sin embargo en mis escritos, en la palabra hablada, en el motor de mis acciones, en la expresión de mis sentimientos, allí sí estaba Ella dejando su impronta, su huella, su nombre secreto…..

"Fogata de amor y guia,..... razon de vivir mi vida"



 "Fogata de amor y guia,..... razon de vivir mi vida"
Victor Heredia


Marchando se aprende a caminar.

Dando se aprende a dar.

Que la generosidad flamee entre nosotros, como un estandarte de vida y de esperanza para todos los que se crucen en nuestro camino y que nadie pueda decir: Que ha pasado ante ellos y no les a dado nada. 


¿Quién es Dios?


"Soy el Océano del Amor;
Te muestro el camino del amor.
Mi amor permanece intacto y constante.
No me olvido de ninguno de vosotros.
Tengo tanto amor por vosotros,
y Mi amor es incondicional e ilimitado.
Soy el Bienamado.
Hace mucho tiempo que Me estás clamando"

La gente se pregunta por qué, si existe Dios, no agita una varita mágica y arregla las cosas haciendo, o al menos influyendo en todos para que hagan, exactamente lo que "deberían" hacer;...

Dios nunca despoja a nadie de su libertad de elección.

La sabiduría de Dios consiste en reconocer y respetar la identidad individual, la libertad y la bondad inherentes de cada ser.

Dios comparte el conocimiento –una comprensión profunda de las dualidades y dilemas de amor y odio, felicidad y tristeza, victoria y derrota, etc. – pero no toma las decisiones por nosotros.

El alma es libre de elegir "ser o no ser", "amar o no amar".

El amor de Dios refuerza la voluntad del ser de liberarse de las angustias ocasionadas por malos hábitos como el deseo egoísta, la ira, el miedo, el ego y el apego.

El poder de Dios ayuda al ser a reconocer su potencial más intenso y a buscar el objetivo de la perfección practicando el arte de la vida sencilla y el pensamiento elevado.

Esta práctica llevada a cabo por un número significativo de almas finalmente aportará un cambio positivo en toda la humanidad.

Durante la meditación, cuando se aprende que la mente está en sintonía con la mente de Dios, entonces, sea cual sea la situación, siempre se contara con una fuente de ayuda y fortaleza –una reserva infinita de poder y virtudes a nuestro alcance, a la que podremos acceder con sólo un pensamiento.