
El Bhagavad Gita dice: "Después de muchos nacimientos y muertes, aquel que tiene conocimiento se rinde al Supremo. Tal gran alma es muy difícil de encontrar."
Todas las personas en este mundo en su mayoría están atraídas al disfrute del mundo temporal, son pocas las que van en búsqueda del verdadero disfrute.
Dios quiere a todos por igual, pero tiene un afecto especial por aquel que le entrega su ser a Él en afectuoso amor; "Siempre cantando Mis glorias, esforzándose con gran determinación, y postrándose ante Mi, estas grandes almas me adoran perpetuamente con devoción."
"Y de todos los Yoguis, aquel que se refugia en el Señor con gran determinación, adorándole con amoroso servicio trascendental, es el más íntimamente unido a Él en yoga y el más elevado de todos." (Bhagavad Gita, Cap 6, 47)
El amor de los devotos por Dios y el de Él por ellos, es incomparable e increíble, tanto que Él mismo protege lo que tienen y les da lo que les hace falta. Por amor, el infinito es controlado por el finito.
El amor a Dios es una realidad, y ésta es la mas práctica dulce y profunda de todas. El amor a Dios no es una relación abstracta o lejana, por el contrario, el concepto 'prema' amor puro por Dios es lo más cercano que podamos imaginar.
El amor a Dios es la meta mas elevada de la vida, y la máxima ocupación. Pero, ¿cómo alcanzaremos esta meta tan grande? ¿de qué nos valdremos? ¿cuáles serán los instrumentos en este viaje al Infinito?
Primero -los Vedas explican- uno debe buscar el refugio y consejo de aquellos agentes enviados por el Señor, que han venido para mostrarnos el camino y decirnos: "El Señor es el dueño de todo cuanto existe y tu solo te sentirás completo y plenamente feliz en Su dulce compañía."
Si seguimos el consejo de aquellos agentes Divinos solo tendremos éxito. Krishna dice en el Bhagavad Gita que quienes entregan su vida para difundir el mensaje del Señor, son los más queridos para Él. Allí Él nos aconseja tomar refugio en aquellas almas.




















