Una Luz en el Sendero

Cada uno ha de recorrer solo su propio camino, pero podemos compartir algún tramo con otros que lleven nuestro mismo rumbo, hacernos compañía y ayudarnos un poco.

Por eso, porque camino como tú; porque me gustaría, si tú quieres, que me acompañes un trecho, he abierto esta ventana, donde poner en común reflexiones y vivencias.

La vida nos pertenece. Nada puede asustarnos. Caminamos. El camino de la serenidad.

No tengo los mapas, no sé dónde nos llevará el siguiente paso. Pero, juntos podemos buscar la mejor ruta.

Le pregunte al Sendero....


Le pregunté al Sendero... Soy una mujer atrapada en la materia, que surca este
camino horizontal.


Soy un alma inmortal, que viene desde el infinito habiendo bajado por una escalera de tiempo vertical para detenerse en este recodo de la vida a recoger experiencias.

Voy hacia el infinito, nuevamente, por esforzado camino vertical que ha tomado la forma de una espiral, sumando a lo horizontal lo vertical, lo humano a lo divino, lo que es a lo que debe ser.

Una estrella, una vida, una fuerza; una sola voluntad


¿Qué es una estrella que se apaga? ¿Es un ciclo que acaba, que ella resume en su propia vida? ¿Es malo, acaso, el que una estrella se apague? ¿Es malo que aquello que
ha vivido se disuelva lentamente en el espacio, dejando rastros brillantes?

Si la estrella ha vivido, si ha recogido en su espejo de luz momentos gloriosos, si ha cumplido con su destino, el fin es el digno broche de un no menos digno existir.

Hay en la muerte de una estrella, hay en el oscuro vacío que ella deja, un misterio más profundo que la misma vida.

¿Qué es una estrella que nace? Es un rayo que se abre paso en el cosmos. Es un viejo ser que, bajo nueva luminosidad, comienza otra vez su destino ante los ojos visibles.

Ella tiene una nueva misión que cumplir y nuevos hombres a los que alentar en el camino de la vida que, al fin y al cabo, es la misma vida para estrellas que para hombres.

Allí es donde se produce la comunión: brilla la estrella del destino, brillan los ojos que la ven, y surge un mágico compromiso.

Mientras dure la estrella durará el juramento; mientras haya luz, habrá fuerza; mientras ella palpite en el cielo, habrá vida en el corazón; mientras ella recorra senderos siderales, nosotros trazaremos surcos en la Tierra.

Y cuando ella acabe, cuando su luz se esconda tras el manto del silencio, nuestros ojos, acostumbrados a seguirla, se cerraran simultáneamente para buscarla por mundos insondables, y para regresar en pos de nuevos ideales con su inalterable guía.


...En el teatro del mundo, la puesta en escena de una viejísima e interesante obra: "el Mito de la Caverna"


Se a visto en el teatro del mundo, la puesta en escena de una viejísima e interesante
obra: “El mito de la caverna”, que, de pagar derechos de autor, debería referirse al
nunca bien ponderado filósofo Platón.

El argumento es simplísimo, pero de tan hondo contenido como simple es.

Trata de unos hombres encerrados en una caverna, sentados y encadenados a sus asientos, mientras que, a través de un sistema parecido al cinematógrafo, se imprimen en la pared del fondo de la caverna las imágenes de los seres que viven fuera y transitan por delante de la entrada a la caverna. Así, los hombres permanecen en el engaño de tomar las sombras por realidades, desconociendo la existencia verdadera de los seres y objetos del mundo exterior.

Pero, de pronto, aparece un hombre distinto dentro de la caverna: es el que, llevado por la curiosidad en el principio, rompe sus cadenas, trata de caminar y vislumbra con enorme sorpresa ese otro mundo exterior... En un comienzo, cree que está soñando, o que está ciego, deslumbrado por la fuerte luz del sol que jamás había visto; pero, poco a poco, se hace a la nueva circunstancia, conoce la verdad de las cosas, y pleno de sabiduría y ebrio de felicidad, decide retornar a la caverna para salvar del error a sus compañeros.

Puedo decir que el final de la representación no entra en los catalogados como “finales felices”. En la caverna nadie cree lo que cuenta el viejo compañero que ha regresado y, por el contrario, es vituperado y perseguido.

Para los que fuimos educados en la disciplina de la filosofía viva, es bien clara la
distinción entre esclavitud y libertad a partir de este ejemplo platónico. Los esclavos son los hombres encadenados a la caverna, a pesar de sus amagos de liberalidad en cuanto que pueden gritar cuanto quieran sus opiniones que, por cierto, jamás son tenidas en cuenta.

Y el hombre libre es aquel que, llevado por su afán de conocimiento, encuentra
las verdades de la vida, del maravilloso funcionamiento orgánico del cosmos, y de la no menor maravilla misteriosa del ser humano, en el juego armónico de las leyes universales.

Así, el esclavo se cree libre porque grita lo que “quiere” y el hombre libre se “esclaviza” con gusto a las leyes del universo, que son las suyas propias.

Quisiéramos enseñar a los hombres de nuestro mundo, de nuestra actual “caverna”,
que libertad es conocimiento, que libertad es orden, que libertad es la capacidad
de tomar determinaciones responsables que llevan a un fin, que la libertad viene del
alma que se reconoce como inmortal y sabe que su destino tiene otra amplitud que las
simples peripecias de la vida física.


Las alas rotas de Eros


Aparentemente, las personas aman los bienes materiales, el poder. Pero tampoco saben para qué los quieren.

Ese “vivir la vida” que alegan es, apenas, el breve revoloteo de la mariposa de Psiquis, al lado del perenne vuelo de las poderosas alas de Eros

Sí, las alas de Eros están rotas. El viejo dios ya no vuela sobre la Humanidad, y los hombres están pobres de amor.

Confundidos en su desolación, inventan atributos a un amor que desconocen, destrozándolo aún más con la ignorancia.

Pero no todo está perdido en este camino. El mismo hecho de seguir hablando del amor, aunque no se practique, indica que existe la necesidad imperiosa de esta fuerza superior.

Todos los hombres que, levantando sus ojos más allá del horizonte de la tierra, buscan un amor superior, restauran poco a poco las alas del dios herido.

El amor es una fuerza tremenda que une las cosas y las mantiene

Comenzar a Despertar


"No vemos las cosas como son, las vemos como somos nosotros"
Eckhart Tolle

Eckhart Tolle, un hombre de aspecto endeble no parece responder a la imagen del clásico gurú; y tiene muy claro que ése no es el lugar que desea ocupar: "no tengo nada para darte; busca en tu interior" -dice. Y ése es el desafío que propone, acceder a un conocimiento interno, que no pertenece al orden de la mente, que reside en un lugar no determinado y que será un descubrimiento personal; eso sí, Eckhart nos señaliza un poco el camino de un modo casi provocativo: "no eres lo que piensas, deja de identificarte con la mente".

Aquellos que no han descubierto su verdadera riqueza -la brillante joya del Ser y la profunda e inalterable paz que se encuentra en ese lugar-, son mendigos, aún cuando tengan gran riqueza material. Buscan externamente desechos de placer o plenitud -para la validación, la seguridad o el amor-, mientras en su interior tienen un tesoro que no sólo incluye todas esas cosas, sino que es infinitamente más grande que cualquier cosa que el mundo pueda ofrecer.

La mente es un instrumento soberbio si la usamos correctamente. Si se le usa en forma incorrecta, sin embargo, se vuelve muy destructiva. Para ser más precisa, no se trata tanto de que uses tu mente del modo incorrecto -en general no la usas para nada-. Ella te usa. Ésa es la enfermedad. Crees que eres tu mente. Ese es el delirio. El instrumento se ha apropiado de ti.

Apenas comienzas a observar al pensador, comienza a activarse un nivel más alto de conciencia. Comienzas entonces a darte cuenta de que hay un enorme ámbito de inteligencia más allá del pensamiento, y que ese pensamiento es sólo un diminuto aspecto de esa inteligencia. También te das cuenta de que todas las cosas que realmente importan -la belleza, el amor, la creatividad, la alegría, la paz interior- tienen su origen más allá de la mente. Comienzas a despertar.

Mes de Mayo...




Estamos en el mes de mayo, el mes de la Virgen, de las flores que se abren ante los renovados rayos del sol; es el mes del perfume y las brisas cálidas que presagian la vida eterna, más allá de las sombras del invierno.

En este mes de mayo, pues, intentaremos recobrar la discreta dulzura de sus velos y el recato de su mirada limpia que solo sabe de ángeles y dioses.

En este mes de mayo intentaremos armonizar nuestras voces para entonar viejas
canciones que hablan del hombre y su camino ascendente; saludemos nuestros cuerpos con la armonía y el ritmo de la danza.

En este mes de mayo comenzaremos a cuidar nuestras palabras, nuestros gestos,
multiplicaremos nuestras sonrisas y moderaremos nuestros impulsos, en un intento de convertir en actitud sagrada cada uno de nuestros movimientos.


En este mes de mayo, tu nombre, Divina Madre, será nueva promesa de pureza y
fertilidad. Te veremos en las flores y en las nubes, en los niños y en los pájaros, y
habremos aprendido el arte de tus viejos himnos. Habremos aprendido aquel perdido
lenguaje que entienden los dioses y que los hombres hemos olvidado desde que hemos abandonado la oración.

Carta de despedida - Gabriel García Márquez


Este hermoso texto me llego a mi correo personal, les invito a leerlo; de mi escritor favorito, Gabriel García Márquez, bellisimo para reflexionar, y poder generarnos calidad de vida.


Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera.
Posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.
A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse!
A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.

A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres... He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.
He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.
Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas.
Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma.
Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría “te quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré.

El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo.
Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles “lo siento”, “perdóname”, “por favor”, “gracias” y todas las palabras de amor que conoces.
Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos y seres queridos cuanto te importan.”

Gabriel García Márquez

El hombre nuevo


He creído comprobar que el hombre nuevo sabe de dónde viene y hacia dónde va; la Historia no le aterra ni le pesa; antes bien, le acompaña y aconseja.

Es consciente
de su momento actual y no rechaza su suerte: se complace en los grandes logros y se esfuerza en corregir los errores. No es pasivo, no busca su propio placer: el hombre nuevo aprendió a elegir y a comprometer su vida en la elección.

El deber le llama a la
acción, como la tierra llama al agua. Le vi brillar como una piedra preciosa; nada puede empañarle.

Y cuando los
vientos de la vida, a veces, le cubren de lodo, le vi lavarse en las aguas de su propia vida, y volver a brillar como al comienzo. A su lado nada es oscuro, nada es sucio, nada es temible.

Su mirada es una espada, y sus manos son arados.


Hoy vi al hombre nuevo... Le vi pasar solo y le llamé, porque yo también me
sentía sola... Pero, al volverse hacia mí, transfigurose en un ejercito de oro: una mano era árbol de todos los hombres nuevos que fueron, y la otra mano floreció en imágenes de aquellos otros que vendrán.


Corazon de guerrera



En medio de mil tribulaciones y ante la mas profunda oscuridad se estremeció mi ser no tenia ninguna respuesta todo era como un túnel obscuro aparentemente sin sentido la vida misma se me estaba yendo y yo no lo queria, afuera estaba el sol pero a mi no me interesaba me estaba yendo sin querer irme, no se cuanto llore,... si se que fue mucho.

Mas me canse de estar en esta situacion y decidi morir con dignidad, pero para ello antes tube que decidirme a vivir con dignidad.

Solo una vida digna permite una muerte digna
.


Entonces mi pecho ardio y mi ser entero escucho el eco ancestral de mi verdadera fuerza al haber comprendido el significado de la muerte y de la vida misma pues quien comprende esto esta maduro para el cambio verdadero y todo cambio relativo no le afecta.


Esta es la fuerza del absoluto; alli fusione mi fe en Dios y tambien mis fuerzas mentales y fisicas, me abandone en el todo, como si no tubiera nada y pelee sola, como si el eterno no existiera.


No importaba el resultado, es decir, si seguia viva importaba el proceso, y con lagrimas en los ojos estaba segura de que daria una batalla sin igual digna de las mas valederas guerreras
.

El resultado fue sorprendente, segui con vida amandola hasta su esencia misma, ya no hacia falta ver o sentir el sol, sabia que estaba y eso me bastaba, todo comenzo a ser como siempre tubo que ser en su estado natural y simple.

Senti la presencia de mi Padre, senti la fuerza, esta fuerza rodeaba penetraba y cuidaba todo lo creado, senti que el amor era esa fuerza, descubri que Dios era amor, entonces decidi buscar la luz, y la luz me encontro a mi, decidi hacer silencio y encontre la palabra, decidi amar y estoy aprendiendo a ser yo misma.

Cuando me encontre, descubri mi corazon de guerrera y verdaderamente hermoso es poder animarnos a ser felices en cada instante de nuestra existencia, solo los guerreros interiores pueden animarse a esto y recuerda en tu interior late un corazon de guerrero, aprende a escucharlo.

El alma; y su derecho a la inmortalidad


En todos nosotros hay ambición de inmortalidad. Nadie quiere ni acepta morir en una desaparición total, en ausencia de un espíritu que trascienda el tiempo y el espacio.

Pero como los mitos modernos nos han convencido de lo contrario, el hombre busca inmortalizarse a través de la materia, en la creencia de que ella es la única forma de expresión que posee... Grandes edificios, poderosos automóviles, inteligentes máquinas, enormes archivos son gritos elevados al infinito pidiendo ser vivos siempre, grabar las memorias y trasladarse al futuro.

Así, no quitemos al hombre su ambición. La ambición, como toda cualidad subjetiva, no es buena ni mala; todo depende de su utilización. Enseñemos al hombre dónde debe estar su ambición, dónde radican los valores duraderos y cuál es la senda filosófica profunda por la cual ninguna ambición se topa con límites cuando el alma pide su derecho a la inmortalidad.

Para los que quieren saber, para los que aman descubrir los secretos de la Naturaleza, para los que anhelan conocerse a sí mismos, para quienes buscan la armonía de la expresión en las artes, para los que pretenden escalar el Misterio, existe la escuela y la forma de hacerlo.

Sentir la vida, el tiempo y la Historia.


A veces, es necesario ponerse frente a uno mismo, y no delante del espejo que falsea nuestra imagen. Ponerse ante la propia conciencia y decidirse a tomar parte en esta corriente de vida, de evolución.

Darse cuenta de que estamos inmersos en esta gran corriente, y de que nuestra acción, por mínima que sea, no es innecesaria; de que nuestras acciones tienen un valor, por pequeñas que sean.


Sé que hoy la moda es “pasar”, una palabra que no entiendo muy bien, pero que se emplea tanto… Sé que hay que “pasar”, reírse de las cosas, no darles importancia. Y sollozar por dentro, porque en el fondo, “pasamos” tan rápidamente que alguna vez añoramos detenernos y preguntarnos: “¿qué estoy haciendo?”.