La Critica


Aunque son muchos, y en muchas oportunidades, los que han hablado de las críticas constructivas y las críticas destructivas, nos atrevemos a disentir en este aspecto, ya que la experiencia diaria nos demuestra que las críticas son siempre destructivas.
 

Y esto no es culpa de la crítica como procedimiento racional, sino de las personas que actúan llevadas por sus impulsos emocionales y subjetivos antes que por la razón y el buen sentido.

Vivimos en un mundo disfrazado de seguridad y de certezas, pero el contrasentido se da en lo profundo de cada ser humano donde se manifiesta, de manera más o menos explícita, la inseguridad, la duda y el miedo.

Por una parte, el potencial de acción y creación está notablemente reducido; por otra, la capacidad de entender y superar los problemas se ve recortada por la ignorancia que existe en estos terrenos, y así, el hombre se protege, disfrazando sus temores y su inhabilidad bajo la forma de críticas.

En general, todo es objeto de crítica, y destructiva por cierto, pues cuanto peores son los demás, mejor se siente el que inconscientemente se defiende al ocultar sus propios defectos.

7 comentarios:

Migue dijo...

La palabra crítica viene del griego.Críticos eran los realmente capacitados para evaluar,una situación,actitud o personas. No es posible que todo el mundo se ponga en el papel de criticar, sin estar basado en un análisis con fundamento, bases firmes.Las críticas deben ser constructivas, las únicas (dentro de la multitud que hay) son las de especialistas en el tema,donde prime el uso de la razón y el sentidos común, que, sin mediar interés alguno, evalúan dando su opinión,es decir deben ser honestos al margen del conocimiento.
Es cierto que muchos critican a otros, solo para defender su propia ignorancia.

Mis saludos para ti Janeth.

Rochitas dijo...

alguna vez una que otra crítica me ha servido para elaborar un riesgo, un posible defecto.
De todos modos coincido en la intención poco sanadora que tienen aquellos que la emiten, que en general utilizan el efecto especular.
ultimamente temo más a los halagos que a las críticas.
quien te alaba te disminuye, dicen.

Red. dijo...

Yo creo amiga que prefiero que me critiquen con la verdad antes de que me adulen con mentiras.

Una crítica de "buena leche" es un verdadero acto de amor, a nuestros hijos los vivimos corrigiendo y marcando todo aquello que deseamos que mejoren, y jamás lo haríamos para hacerles mal, sino movidos por el más puro amor, y así tomamos los consejos de quienes amamos, y confiamos porque sabemos que desean nuestro bien.

No niego sin embargo que existan críticas por la queja en sí, sin deseo más que el de sacar afuera algo, que pueden, claro, ser miedos inseguridades o lo que sea, pero no por deseo alguno de provocar daño; pero está bueno expresarlo, ya que alguien tal vez, enterándose de aquello que nos aqueja pueda darnos una mano, un consejo a tiempo.

Finalmente... sabemos que están las críticas realmente destructivas, movidas por celos, envidia etc, con objetivo único y principal de provocar malestar, y de mejorar nada. De esas nos cuidamos bien, porque las tomamos como de quien viene.

Te dejo un beso!!

Adriana Alba dijo...

Siempre crèì que cuando criticamos algo del "otro" es porque eso mismo que no nos gusta, en alguna medida lo tenemos dentro nuestro.

Excelente y revelador texto!

Ximena dijo...

El que critica es automáticamente el que sabe, el que supuestamente puede hacer las cosas mejor que los otros y el que tiene las soluciones a todos los problemas.

Carolina dijo...

Lo cierto es que no hay nada más hermoso que reconocer los logros y estimularlos. Y lo cierto también es que, si no encontramos nada que valga la pena, no hay crítica más constructiva que ponerse a trabajar en aquello que creemos bueno y posible. El ejemplo sigue siendo la mejor de las enseñanzas, la mejor demostración y el más acabado argumento.

Carolina dijo...

Lo cierto es que no hay nada más hermoso que reconocer los logros y estimularlos. Y lo cierto también es que, si no encontramos nada que valga la pena, no hay crítica más constructiva que ponerse a trabajar en aquello que creemos bueno y posible. El ejemplo sigue siendo la mejor de las enseñanzas, la mejor demostración y el más acabado argumento.