Pensar, sentir, y actuar saludablemente


Pensemos, sintamos y actuemos siempre de manera constructiva para alejar el fantasma de las crisis y dejar paso al indispensable rayo de sol de las soluciones reales...

Del ejercicio del pensamiento, del saber escuchar, del saber leer, del detenerse en las palabras y en lo que ellas significan, se abrirá paso poco a poco la confianza en las certezas que empiezan a despuntar.

16 comentarios:

Myriam dijo...

Un ejercicio muy necesario, Janeth. Muy necesario.

Besos

Adriana Alba dijo...

Así sea!

Gracias Janeth.
Besos.

Carolina dijo...

La voluntad y la claridad de la inteligencia, a través de la mente,
nos permite unir lo humano y lo arquetípico en una sola realidad

Ramiro Jordan Alvares dijo...

Es, precisamente, nuestra condición humana la que nos permite mirar hacia
arriba y hacia abajo. Es la mente –el gran puente– la que puede producir tan importante
vínculo.

Melissa dijo...

Querer es poder. Y en este caso, si queremos, podemos empezar a vivir de manera convincente nuestros mejores sentimientos, ideas y valores morales

Alcira Handal dijo...

Si logramos vivir plenamente unos pocos sentimientos grandes, unas cuantas ideas claras, experimentaremos la seguridad de sabernos dueños de nosotros mismos

Martin dijo...

Un exelente ejercicio el que nos planteas Janeth, pienso que es valido intentar vivir, aplicar esas ideas e intuiciones, hacerlas
nuestras, probar, aunque cometamos errores y equivocaciones, porque también se aprende de los errores.

Janeth dijo...

Amigos gracias miles por las respuestas tan acertadas y dignamente expuestas desde sus enormes corazones,...hace un tiempo estoy piensa y piensa en estas conjeturas de las vivencias que uno tiene en la vida experiencias y convicciones, de ahi que compartiendo con ustedes...

¿Podemos pensar absolutamente solos, sin ninguna influencia?

Creo que no, que nadie tiene esa capacidad, sino que, en todo caso, podemos asumir ideas de otras
personas que se ajustan tanto a las nuestras como para que lleguemos a sentirlas
decididamente propias.

Lo que hacemos es interiorizar ideas, pensamientos, creencias que intuimos que son las que mejor nos cuadran.

En cuestión de convicciones, no interesa la originalidad, el tener una idea nueva nunca expresada hasta ahora, sino vivir con propiedad una idea que puede venir desde tiempos remotos y que, sin embargo, nos resulte útil y apropiada para elaborar todo un
sistema de valores relacionados.

Raul Miranda dijo...

Gracias Janeth por tus palabras siempre sinceras y amables, podemos hablar de ejemplo. El que recibe
constantes ejemplos de armonía, intentará ponerse a tono y vivir de la misma manera.
Pero tendrá que intentarlo en base a su propia decisión.

Luján Fraix dijo...

HAY QUE SABER LEER LA VIDA COMO DICE SABATO EN UNA DE MIS ENTRADAS.
VER TODO CON CLARIDAD Y SER POSITIVOS ESO AYUDA A ENFRENTAR LO QUE NO PODEMOS CAMBIAR.

BESOS GRANDES.

ANTIQVA dijo...

Sin duda, amiga, sin duda... Ademas, ya se sabe, no hay mal que cien años dure... (ni cuerpo que lo resista...)

Un abrazo

Luján Fraix dijo...

GRACIAS QUERIDA AMIGA POR TU VISITA.
UN CARIÑO GRANDE.
FELIZ SEMANA.
UN ABRAZO

Olga i Carles (http://bellesaharmonia.blogspot.com dijo...

Verdaderamente eficáz.



Gracias.

MAJECARMU dijo...

Mi querida Janeth,me retraso a veces,pero sigo aquí contigo...Leo tus magníficos post,donde la vida habla y nos deja los mensajes y las lecciones necesarias para aprender...Vamos sopesando la duda y la certeza,la emoción y la indiferencia...Vamos aprendiendo y poniendo nuestro granito de arena en esta crisis de valores,que clama al espíritu y a toda la humanidad.
Mi gratitud por tu cercanía y buen hacer.
Mi abrazo grande y mi ánimo siempre,compañera y amiga.
M.Jesús

Juglar dijo...

Todos participamos en este cambio que la humanidad demanda.
Y en esta crisis de valores nuestro grano de arena es indispensable.
magnífica entrada, querida Janeth
un abrazo grande.

Ian Welden dijo...

Estimada Janeth, la crísis de los valores es un hecho indiscutible e innegable.Pero tenemos herramientas poderosas como el amor, la compasión y el perdón para combatirla.
Tengo fe en el ser humano.

Saludos desde una Copenhague luchando por conservar el gran valor llamado vida,

Ian.