Dave Eggers, El Círculo


El escritor cuestiona en la novela "El Círculo" los valores de una sociedad atada por las redes sociales y coloca Internet en el centro de una pesadilla totalitaria

Acabo de leer, El Circulo de Dave Eggers, un libro que te absorbe y no puedes dejar de leer...De esta obra se pueden extraer muchas reflexiones sobre las redes sociales, los límites personales, el trabajo y la obsesión, el totalitarismo, la ambición, la intimidad vs. la transparencia y, fundamentalmente, sobre la libertad. La libertad de compartir o no lo que te apetezca con los demás, definir los propios términos de tu existencia y saber decir basta.

El círculo es una de esas historias que empieza muy bien y que sabes que, en lo referente a los personajes, sabes que va a terminar en catástrofe, y aun así no puedes dejar de mirar. Mae Holland ha encontrado el trabajo de su vida, gracias a un contacto (niños, hay que tener amigos hasta en el infierno) consigue un puesto de trabajo en una codiciadísima empresa que nadie sabe muy bien lo que hacen pero que todo el mundo conoce: El Círculo. Poco a poco empieza a conocer su funcionamiento y a socializar con los compañeros, y ahí empieza lo bueno.

Al principio Mae va atendiendo llamadas estilo "Atención al cliente", después entra en un primer nivel de la red social de la empresa donde sus jefes más directos le dejan mensajes, a continuación entra en un segundo nivel donde puede hablar con todos los trabajadores de la empresa, luego hay un tercer nivel en el que... bueno, creo que ya se pueden ver por dónde van a ir los tiros. 

El Círculo es todo y todo es el Círculo. Poco a poco, y sin darse cuenta, Mae va cediendo a la presión de grupo y participando en todas las redes a las que tiene acceso, su vida es un libro abierto y el lema es "si has hecho algo y no lo has publicado en algún sitio, no existe". La vida online es lo importante y lo único que hay que cuidar. A primera vista eso no dista mucho del conocido Facebook, Instagram, etc, donde la gente publica (por poner un ejemplo cualquiera) fotos de cada migaja de pan que se come, pero en El círculo todo esto llega a otro nivel. A un nivel extremadamente peligroso y agobiante, a un nivel lavado de cerebro y secado al sol.

En las páginas de este libro nos veremos irremediablemente absorbidos por una espiral descendiente de autodestrucción y de pérdida de identidad propia donde la opinión de los demás y la ausencia de privacidad dominarán el día a día. 

Realmente el autor ha hecho una labor impresionante consiguiendo que pasemos de algo considerado normal hoy en día hasta un punto límite y que esa transición no parezca ni brusca ni forzada. Sin apenas darte cuenta pasas de un extremo a otro y llega a parecer hasta lógico y coherente. Da auténtico pavor pensar que, dentro de un futuro no muy lejano, no es una idea tan descabellada que la realidad termine siendo tal y como él la presenta, después de todo... si nosotros mismos vamos pregonando nuestra vida privada por ahí, ¿qué tiene de privada exactamente?
Los secretos son mentiras.
Compartir es querer.
La privacidad es un robo. 

Lógicamente además de Mae aparecen un cierto número de personajes que le dan más peso a la historia, tanto a favor como en contra de El Círculo, y ese contraste hace que el libro sea todavía más interesante. Después de todo, si nos pintaran la idea como algo bonito y maravilloso perdería bastante el lado crítico del asunto. Lo dicho, es una catástrofe a punto de suceder y es imposible no mirar. También es más que curioso los distintos elementos que van apareciendo, las creaciones y el aprovechamiento que se puede hacer de las redes sociales con unos u otros objetivos y ver que, pase lo que pase, al ser humano siempre le interesa lo mismo, el chismorreo y llamar la atención.



3 comentarios:

Navegante dijo...

Fantástico Janeth, si vos lo recomendás lo considero valioso.
Y muy buena tu reseña, bien detallada, son temas que desde hace tiempo me planteo y está bueno reforzar ciertos razonamientos de la vida de hoy.
Como siempre lo tuyo un gran aporte.
Un beso grande.

maría del rosario Alessandrini dijo...

Tratare de buscarlo, gracias amiga.
Abrazo

Esculapio Hijo del Sol dijo...

Janeth,gracias por escribir en mi blog "Esculapio Hijo del Sol" y es muy cierto lo que está sucediendolo que menciona en el artículo que publicaste en tu post sobre las redes sociales.
Amiga que tengas un hermoso día y te saluda.Roxana de la Ciudad de Rosario