Una Luz en el Sendero

Cada uno ha de recorrer solo su propio camino, pero podemos compartir algún tramo con otros que lleven nuestro mismo rumbo, hacernos compañía y ayudarnos un poco.

Por eso, porque camino como tú; porque me gustaría, si tú quieres, que me acompañes un trecho, he abierto esta ventana, donde poner en común reflexiones y vivencias.

La vida nos pertenece. Nada puede asustarnos. Caminamos. El camino de la serenidad.

No tengo los mapas, no sé dónde nos llevará el siguiente paso. Pero, juntos podemos buscar la mejor ruta.

Cuando atravesamos nuestras sombras y aceptamos nuestra oscuridad...


Cuando atravesamos nuestras sombras y aceptamos nuestra oscuridad... Es cuando realmente nuestra luz brilla más. Hay sabiduría en cada herida... hay un futuro mejor esperándonos... saldremos de la pequeñez de nuestros pensamientos más oscuros hacia el brillo de nuestro mayor sueño. Esta película que hoy comparto... "El efecto de la sombra" - Debbie Ford, nos muestra la importancia de aceptar nuestro lado oscuro, de perdonar y perdonarnos, sólo así aprendemos a integrar en nuestra vida todo lo que realmente somos.

Si damos este paso seremos libres de pensamientos y creencias limitantes que tanto nos han afectado y que muy probablemente no sabíamos o queríamos reconocer conscientemente. Su duración es de una hora, prepárate, saca este tiempo para ti, realmente es una jornada extraordinaria que te permitirá lograr libertad emocional. El proceso de conciliarnos con nuestra sombra implica recibir la sabiduría escondida dentro de cada aspecto de nosotros, especialmente aquellos que nos avergüenzan.

La vida se encarga de enseñarnos a vivir.


No somos perfectos,
pero somos capaces de concebir lo que es la perfección.
La acción es preferible a la inacción y el compromiso
con la vida es preferible a la indiferencia apática.

A todos los humanos que vivimos en este mundo, por una u otra cuestión, se nos presentan dificultades. Es algo lógico si coincidimos con los filósofos clásicos en que la vida se encarga de enseñarnos a vivir. 

Y no es un juego de palabras. Podemos aprender de las experiencias y consejos de otros, podemos estar prevenidos ante las coyunturas
de la existencia, pero nada es equiparable a la práctica vital de cuanto hemos aprendido.

La vida nos enseña día a día, y es bueno reconocerla como maestra más que como enemiga. Como maestra, nos ayuda a poner en juego nuestras mejores potencialidades; si la vemos como enemiga, solo será un largo camino de problemas, sobre todo, de problemas personales.

¿Cómo enseña la vida? 

De un modo diferente a los otros tipos de sistemas.
Enseña de manera directa, atacando en aquello que más duele para obligar a una necesaria reflexión. Todo lo emocional, duele. Aunque en algunos momentos las emociones pueden convertirse en motivo de alegría y felicidad, son mucho más numerosos y contundentes los momentos de disgusto, miedo, desesperación, indecisión, impotencia...

La emoción negativa gana terreno, las ideas se vuelven cada vez más confusas, el organismo empieza a reflejar la angustia y el problema asume entonces la dimensión de una montaña infranqueable. Solo queda el dolor, la desesperación, la irritabilidad, la agresión contra los demás por la parte de culpa que pudieran tener... En fin, un pozo inmenso que se vuelve más y más profundo y del que es cada vez más difícil salir.

Desde abajo, desde el hundimiento psicológico, no se puede ver la luz. El dolor se va rumiando minuto a minuto y no cabe más que esa pasión obsesiva.

Las soluciones deben venir entonces, y por lógica, desde arriba. Es necesario elevarse por encima del problema y de la pena para encontrar una respuesta.

Hay que poder llegar hasta nuestro rincón de soluciones. Algunas resultarán inservibles, otras discretamente válidas, y no faltarán las
francamente buenas. Probando y probando, con buena voluntad y sin la ansiedad de la emotividad distorsionante, se adquieren nuevas experiencias que serán útiles para siguientes ocasiones.

Tú no eres solamente un manojo de emociones o pasiones; también tienes inteligencia para observarte a ti mismo "desde afuera" y trazar tu propio camino.


Descubriendo que la sana alegria interior es lo que llamamos,... Felicidad


Es bien cierto que debemos contar con los mínimos medios indispensables para vivir, pero un espíritu sereno y abierto a la evolución ayuda más que ninguna otra cosa a conseguir la felicidad intelectual, emocional y material. 

Descubrir que somos auténticos seres humanos y no simples accidentes existenciales; descubrir que podemos vivir más allá de nuestras apetencias sensibles; descubrir que podemos dirigir nuestros sentimientos para no herir a los demás y no herirnos a nosotros mismos; descubrir que el mundo está lleno de belleza y armonía aunque no siempre se muestren claramente; todo ello hace brotar una sana alegría interior que podríamos definir con bastante acierto como felicidad.

El cuerpo tiene sus satisfacciones y, al contrario de lo que supone tanta gente, no siempre se hallan en la saturación de los sentidos. La psiquis requiere su propia dicha y, al contrario de lo que supone tanta gente, esta no deriva de sentirse amado y comprendido, sino de saber amar y comprender, incluyéndose a uno mismo sin caer en el egoísmo ciego. 

La mente no es feliz acumulando conocimientos sino borrando dudas: valen más unas pocas ideas bien asentadas que mil conceptos sin relacionar entre sí y sin practicidad para la vida diaria.

Sabremos que somos felices cuando empecemos a disfrutar con las cosas sencillas, cuando la sonrisa surja fácilmente en nuestros labios, cuando estemos atentos a aprender algo nuevo todos los días y avanzar sin prisa y sin pausa hacia las metas que nos hemos trazado. 

Imaginar sin fantasía, soñar con sentido práctico, lanzarse a la aventura con riesgos calculados, amar sin desconfianza son los exponentes de una felicidad bien asentada

Valiosa acción la de crecer y mejorar como ser humano


A veces, en nuestro desconcierto, necesitamos saber por qué se nos escapan de las manos los resultados que buscamos, o no sabemos interpretar las contradicciones que nos llegan a abrumar, cuando nos desgarramos por dentro, al sentir que los sentimientos nos llevan en una dirección y la razón en la contraria. En ocasiones, damos por sentado los significados de las grandes palabras que nombran nuestras experiencias vitales, como la felicidad o el éxito, para acabar con la sorpresa de la desilusión, porque no eran sino expectativas y detrás no había nada.

Todo éxito es la resultante de muchas pequeñas batallas, en las que a veces salimos ganando y otras, derrotados. Pero no hay derrotas definitivas ni energías desperdiciadas en la valiosa acción de crecer y mejorar todo lo que existe a nuestro alrededor.

Yo soy la única persona de quien depende mi felicidad.


En cierta ocasión, durante un taller para matrimonios, le preguntaron a una esposa: ¿Tu esposo te hace verdaderamente feliz?.

El esposo alzó ligeramente el cuello en señal de seguridad, pues sabía que su esposa diría que sí, pues ella jamás se había quejado durante su matrimonio.

Sin embargo, la esposa respondió rotundamente: No. No me hace feliz ...Yo soy feliz.

El que yo sea feliz no depende de él, si no de mí.
Y continuó diciendo: Yo soy la única persona de quien depende mi felicidad. Yo determino ser feliz en cada situación y en cada momento de mi vida, pues si mi felicidad dependiera de alguna otra persona, cosa o circunstancia sobre la faz de la tierra yo estaría en serios problemas.

Todo lo que existe en esta vida cambia continuamente: el ser humano, las riquezas, mi cuerpo, los amigos, el clima, mi jefe, los placeres...y así podría decir una lista interminable.
Es por eso que cada día decido ser feliz... A lo demás lo llamo "experiencias". Olvido las pasajeras y vivo las que son eternas: amar, perdonar, ayudar, compartir, comprender, aceptar, consolar...


La gente dice: hoy no puedo ser feliz porque estoy enfermo, porque no tengo dinero, porque hace mucho calor, porque alguien me insultó, porque alguien ha dejado de amarme, porque alguien no me valoró.

Y yo digo: Se feliz, aunque haga calor, aunque estés enfermo, aunque no tengas dinero, aunque alguien te haya insultado, aunque alguien no te ame o no te valore.

La felicidad no depende de los demás, sino de cada uno de nosotros, de la decisión que adoptemos cada día.

Meditacion


El teatro de la vida tiene su propio guión.
Cada instante es único.

Vive cada momento como si fuera el más importante de todos.
Disfrutarás y te sentirás en paz.
Descubre tu espíritu y el tesoro que en él habita.
Tu espíritu está lleno de paz.
Tu espíritu es paz.

Tus pensamientos te llevan a tu destino.
Si piensas siempre lo mismo, siempre llegarás al mismo lugar.
Piensa de una forma nueva y te convertirás en una nueva persona.
Da felicidad a los demás y vivirás en paz.
Crea paz en tu mente y crearás un mundo de paz a tu alrededor.

Pregúntate: ¿Qué es lo más importante en mi vida?
Ponlo como prioridad y verás que muchas otras cosas se resolverán por sí solas.
No dejes lo importante para el final, ya que entonces se hará urgente y perderás el valioso tesoro de la paz.

La vida es un juego sobre recordar y olvidar.

Pierdes el juego cuando....olvidas quién eres y qué haces aquí, recuerdas las vivencias negativas del pasado, lo que te hicieron o lo que te dijeron.

Ganas el juego cuando....recuerdas tu verdadera identidad de paz, recuerdas a Aquél que siempre está en paz y que te ama incondicionalmente, olvidas las dificultades del pasado y sigues avanzando habiendo aprendido la lección del pasado.

... Observa lo que recuerdas y lo que olvidas durante el día.

Algo de Coelho para disfrutar un Sabado espiritual


Dios usa la soledad para enseñar la convivencia.
Usa la rabia para mostrar el valor infinito de la paz.
Usa el tedio para resaltar la importancia de la aventura y del abandono.
Usa el silencio para enseñar sobre la responsabilidad de las palabras.
Usa el cansancio para que se pueda comprender el valor del despertar.
Usa la enfermedad para resaltar la bendición de la salud.
Usa el fuego para enseñar sobre el agua.
Usa la tierra para comprender el valor del aire.
Usa la muerte para mostrar la importancia de la vida.
Para un guerrero de luz no existe un amor imposible.
No se deja intimidar por el silencio, por la indiferencia o por el rechazo.
Sabe que detrás de la máscara de hielo que las personas usan, existe un corazón de fuego.
Un guerrero de la luz no se deja asustar cuando busca lo que necesita.
Sin amor, él no es nada.
Todo guerrero de la luz tuvo miedo antes de entrar en combate.
Todo guerrero de la luz traicionó y mintió en el pasado.
Todo guerrero de la luz falló en sus obligaciones espirituales.
Todo guerrero de la luz dijo sí cuando quería negarse.
Todo guerrero de la luz hirió a alguien que amaba.
Por eso es un guerrero de luz: porque pasó por todo eso y no perdió la esperanza de ser mejor de lo que era.

Fragmentos del libro "Guerrero de Luz"
Coelho Paulo

Los cuentos mágicos para niños,...


Dicen que los cuentos buenos nutren el alma del niño. En la actualidad los niños los buscan como en cualquier otro tiempo, pero a menudo lo hacen con un apetito desmesurado. Como si no pudieran saciarse con lo consumido y siempre quieran ver más y más cuentos en vídeos o en televisión. 

Es sabido que si uno consume una comida buena y justa el organismo asimila lo consumido y no exige más. Del mismo modo el niño después de escuchar -y no necesariamente ver- un buen cuento lo "digiere" y juega con sus elementos. Podemos entonces afirmar que hay cuentos buenos que nutren el alma.

Los cuentos buenos se enraízan en el alma del niño y con el tiempo germinan en virtudes.

Los cuentos mágicos más hermosos no explican mucho. Simplemente relatan los hechos y si somos ya adultos nos ponen ante la prueba de captar el mensaje esencial escondido con análisis racional y un poco de intuición.


Quizás el camino más seguro es hacernos preguntas sobre cómo o por qué las cosas ocurren como ocurren y detrás de estas preguntas podemos encontrar el mensaje metafísico de un cuento. 

En cuanto a los personajes mismos no se caracterizan por sus palabras sino por sus hechos. Por ejemplo, no es necesario decir que el héroe era humilde o valeroso si todos sus hechos lo prueban.

Con los niños los cuentos realizan una magia especial; les preparan para las pruebas de la vida; les enseñan que el bien siempre vence al mal y que ningún fracaso es final; que deben proteger y ayudar a los que son más débiles que ellos; que el bienestar de la comunidad humana depende de cada uno de nosotros ya que cada persona puede ser el héroe del cuento de su vida.