Una Luz en el Sendero

Cada uno ha de recorrer solo su propio camino, pero podemos compartir algún tramo con otros que lleven nuestro mismo rumbo, hacernos compañía y ayudarnos un poco.

Por eso, porque camino como tú; porque me gustaría, si tú quieres, que me acompañes un trecho, he abierto esta ventana, donde poner en común reflexiones y vivencias.

La vida nos pertenece. Nada puede asustarnos. Caminamos. El camino de la serenidad.

No tengo los mapas, no sé dónde nos llevará el siguiente paso. Pero, juntos podemos buscar la mejor ruta.

Hay sitios de la Tierra donde los dioses no han muerto,

Fuente de la Juventud, se encuentra en una quebrada de la Isla de Sol, lago Titicaca; cuenta la tradición; que beber esas aguas otorga al visitante una renovación continua hacia la juventud, otorga una alegría y paz interior.


En la Isla de la Luna, uno de los sitios que pudimos visitar es el templo del Dios Iñak Uyu que en sus tiempos era considerado el palacio de las virgenes.
En este templo se impartia la enseñanza de algunos oficios para las mujeres, como el de aprender a tejer, ademas estas podian llegar a ser las esposas secundarias del Dios Iñak Uyu. Tambien podian ser ofrecidas para el sacrificio.
En la Isla de la Luna el unico que podia acceder era el emperador Inca, que tenia la maxima autoridad. Se dice que los que entraban a esta isla quedaban maldecidos con la muerte.


Piedra Sagrada o La piedra de los sacrificios y ofrendas en la Isla de la Luna.
 
Enfrente de la Isla del Sol está la Isla de la Luna, donde vivían 60 mujeres vírgenes, de las cuales se sacrificaba una de ellas en cada ofrenda al dios Sol. El sacrificio se realizaba en la llamada “Piedra de los sacrificios”

La Chicana (o laberinto inca) en la Isla del Sol.


Otra vista del Templo de las Virgenes, tambien llamado Convento inca en la isla de la Luna, única construcción en esa pequeña isla.

Siento que hay sitios en la Tierra donde los dioses no han muerto. 

No es mi intención entablar polémica entre la concepción teológica de un Dios o muchos dioses. Tampoco quiero discutir sobre si Dios puede o no morir, o sobre si los hombres son o no capaces de matarlo, o sobre si siempre o nunca ha existido. 

Quiero, en cambio, hablar de otra cosa. Lo cierto es que estos puntos de la Tierra existen, y lo cierto también es que los hombres con sensibilidad no pueden resistirse a las especiales energías que manan de estos sitios... como si los dioses no hubiesen muerto... como si la Historia se hubiese detenido allí... como si lo eterno hubiese tomado posesión de otros tantos puntos eternos de nuestro planeta. 

Es entonces cuando se produce el milagro. Las piedras dejan de ser objetos pesados y toscos, casi sin vida, para convertirse en seres parlantes y expresivos. Las ruinas pierden su vetustez y recobran su majestuosidad y entereza ante los ojos que las miran con interés. El aire y el viento traen lejanos perfumes, voces extrañas que nos hablan en un lenguaje fuera del tiempo y del espacio. 
 
Todo se comprende fácil y rápidamente. Todo está como estaba entonces... y estamos nosotros también, entonces y ahora. Y es allí donde aprendemos a soñar, es allí donde nos proponemos bañarnos en esa fuerza extraña que nos domina, impregnarnos de misterio para llevarlo a otros puntos, a tantos lugares oscuros donde hoy los dioses brillan tan poco... 

Allí aprendemos la gran verdad: hay sitios de la Tierra donde los dioses no han muerto, y los dioses reviven en cada sitio donde hay un hombre capaz de vibrar ante un poco de luz, un poco de belleza y armonía, un poco de serenidad, un poco de magia y misterio, un poco de eternidad.



El cuidado del mundo interior


Hablemos de la enorme importancia que tiene el cuidado y embellecimiento de nuestro mundo interior, ya que en él se gestan aquellos elementos que luego habrán de ser expresados a través de múltiples formas de lenguaje.

Muchas veces nos hemos preguntado cuál es el valor del lenguaje...


Aceptamos cómodamente la definición de que el lenguaje es una forma de expresión vertida hacia el exterior de nuestro mundo interior, pero aceptada esta definición, nada hacemos para comprobar si es verdadera o si, por lo menos, no siéndolo, podemos tornarla verdadera.   Decía el emperador-filósofo Marco Aurelio, que el hombre debería pensar de tal manera que si en cualquier momento le preguntasen por sus pensamientos, pudiese responder de inmediato y sin avergonzarse... Eso revela, en primer lugar, el cuidado del mundo interior que antes mencionáramos, en el sentido de no dejar florecer ninguna hierba ajena al jardín de nuestro Ser superior; y en segundo lugar se refiere asimismo al embellecimiento de estos jardines, todo lo Bueno, todo lo Justo, ha de ser igualmente Bello.

Dar sentido a nuestros pasos


La finalidad de nuestras obras debe ser práctica, aplicable, tener un sentido que pueda llenar vacíos y necesidades en el mundo y en nosotros mismos.

Hacia dónde: cuando nos movemos, debemos tener una dirección señalada, clara y bien trazada frente a nosotros. El "para qué" nos da una finalidad, y el "hacia dónde" nos indica los pasos a recorrer y el sentido en que habrá que recorrerlos para que nos conduzcan hacia la meta propuesta. 

Sin dirección, nuestros actos corren el riesgo de diluirse en cualquier hueco del espacio y del tiempo, acrecentando la angustia al comprobar que no podemos conseguir objetivos concretos.

Quien dice "hacia dónde", también establece los medios para llegar, porque conocer el punto final proporciona habilidad para obtener las herramientas adecuadas.

Este nuevo tiempo nos pide hombres fuertes, capaces de soñar, sí, pero también capaces de plasmar sus sueños poniendo en juego lo mejor de su voluntad. Plasmar un sueño no es simplemente imaginarlo: esto otro hay que hacerlo...De modo que terminaremos afirmando que este pensamiento que proponemos y queremos para nuestro siglo, para nuestros hombres, es un pensamiento fuerte para hombres fuertes.

Como siempre, una bonita canción que nos habla de esto mismo que acabo de escribirles, disfrutenla, paz en todos, y mucho amor....

Ha llegado la Primavera


Hace apenas unos pocos días que ha llegado la Primavera y, jóvenes o no, esta fecha encierra para todos un sentimiento de renovación y esperanza. 

Así, por lo menos durante un día, imaginamos que las cosas han de florecer, que las cosas han de resultar mejores, que las cosas tienden hacia un futuro que intentamos vislumbrar feliz. 

La Primavera, símbolo de renovación. Pero ese sentimiento no pasa de ese día, ni tampoco nuestros esfuerzos por hacer una primavera de todo el año. Cual hombres amnésicos que hubiesen perdido la memoria de leer, aunque habiendo leído mucho alguna vez, miramos sin ver, y entendemos sin entender los ritmos de la naturaleza. 

Una escondida vocecilla interior nos dice que la Primavera no es solamente una de las estaciones del año, un momento de tantos, sino que el reverdecer de la naturaleza es un mensaje, un lenguaje que nos quiere transmitir algo, aunque no sabemos qué. Imitando, como sólo pueden hacer los desmemoriados, nos vestimos de claros colores, empezamos a sentir el calor "psicológicamente", y exteriorizamos unas ansias de renovación que muchas veces no van más allá de una buena limpieza general en nuestra habitación. Y allí es donde no terminamos de entender el lenguaje de la naturaleza. 

Es cierto que ella se viste con nuevas ropas en la Primavera. Pero ella se viste todas las primaveras, año tras año, inexorablemente, con una paciencia infinita, casi sobrehumana. Y en la naturaleza, tras la primavera viene el verano, es decir, que tras la renovación de las formas, vienen los frutos de esa renovación, la plasmación de las ansias de eclosión que en principio fueran apenas semillas... Sin embargo, los hombres nos quedamos cortos... Alcanzamos a percibir una renovación, pero no la hacemos constante; no hacemos de la evolución nuestra línea de conducta, y años tras año, lejos de quitar las viejas pieles conciencialmente, necesitamos del empuje y de los embates de la vida, a veces por placer, a veces por dolor, a veces por el contemplar el calendario cuando por fin es Primavera. 

Ni tampoco tenemos la perseverancia que implica llevar hasta un verano lo que comenzó a nacer en Primavera. Nos satisfacemos con impulsos que mueren apenas nacen; nos bastan atisbos de luz en lugar de romper las tinieblas definitivamente; nos parece que es suficiente la semilla sin sospechar siquiera que ella encierra ya la futura planta; y, cuando mucho, deseamos que la planta aparezca de la semilla sin hacer nada por ello, sin regarla, sin cuidarla, sin ponerla a que reciba los benéficos rayos del sol. 

Recordemos que en la semilla ya está contenido su fruto, y no cuidar de la semilla es un crimen que atenta contra el fruto más que contra ella misma. Matar una semilla, negarle nuestro esfuerzo, es como matar el futuro en el presente. 

Y soñar con el árbol del futuro sin comenzar por cuidar de una semilla, es limitarse al plano de las ensoñaciones sin practicidad alguna. Hoy, en Primavera, es el momento. Hoy podemos elegir la semilla del árbol de nuestro futuro. Hoy podemos decidir cómo serán las ramas y las hojas que nos darán sombra en el mañana. Y para los que queremos construir, almas elevadas, hoy es el momento de cultivar la semilla que yace latente en cada uno de nosotros esperando el agua bendita del conocimiento y la fe.

Hay veces en que la vida nos deja fuera de combate.


Hay veces en que la vida nos deja fuera de combate. 

No tanto los grandes dramas, la lucha por sobrevivir, sino el cúmulo de pequeños quebrantos, de esquivar amages, del problema de cada día. 

Pero hay muchas más veces en que nos alzamos victoriosos en el campo de la pelea diaria, mirando con orgullo hacia adelante, sin dejarnos amedrentar, esperando lo que haya de venir, bueno o malo, lo que Dios nos quiera mandar, que para eso estamos. 

Ese es el héroe de cada día. Es un héroe a veces inconsciente, puro instinto de supervivencia, que aparta las ramas del camino sin preguntarse el nombre de los árboles. Pero a veces se toma un respiro y reflexiona. Se le vienen a la mente las mil eternas preguntas del hombre de siempre: por qué?, para qué?, cómo es posible?, y si yo?... 

Son ni más ni menos que las reflexiones de aquel heroe. Las hace ante eso que todos vemos y no todos paramos a ver qué estamos haciendo: ese separatismo que nos convierte en "hombre, lobo para el hombre"; que nos hace incrustar las manos en el bolsillo antes que tenderlas; ese miedo a cien cosas abstractas, sin razon; esa agresividad que se nos despierta rugiendo al menor roce; ese agobio que nos hace sentarnos mirando al vacío porque ya no sabemos por dónde empezar; esa opinión pública a la que rendimos tantas veces nuestros ideales más hermosos, ante la que se arrían las banderas de nuestros sueños... 

Llevamos ya muchos años haciendo camino al andar, que no otra cosa es el ser buscadores. Parando a reflexionar en esa andadura, que eso es el estudio, la lectura, la investigación. Y es asi que en este blog vamos periodicamente invitando a la reflexión, para decir que recuperemos ese valor que a veces se pierde, para que tomemos conciencia de un dolor que es nuestra prueba de cada día.



El camino vertical


El camino vertical, es el sendero de retorno a Casa, al Padre al Origen, a la Esencia Una. Es el camino de la Revolución de la Conciencia, que sólo se puede seguir conscientemente, con esfuerzos y desapegos voluntarios. 

Es el camino de la Muerte de nuestros antiguos habitos y del Segundo Nacimiento de las Sagradas Escrituras. 

Es el camino que nos conduce: De la oscuridad a la luz, de la ignorancia a la verdad, de la muerte a la inmortalidad.

Como sabemos la cruz esta representada con dos líneas que se cruzan en el centro. Justo en ese punto de unión, donde los Rosacruces ponen una rosa, esta representado el "Quinto Elemento", dónde "la muerte de la muerte" y la vida nueva esta representada, experiencia ésta que todo estudiante espiritual ha de experimentar en su propio ser. 

Aquel aspirante a la vida espiritual ha de vivir en los dos mundos, en el mundo de los hombres y de las formas, y al mismo tiempo ha de vivir plenamente consciente del reino espiritual, aquel que llamamos el camino vertical. 

Ambos caminos son necesarios para alcanzar la Maestría, la realización del alma. Algunos suponen que han de dejar la vida material, piensan que deben retirarse del mundo, de la familia, de los amigos y el trabajo. Y que si así lo hacen encontraran más fácilmente al Padre, la realización espiritual. Pues se equivocan, la lección a aprender es la de la "adaptación" y la del "servicio". 

El trabajo verdaderamente espiritual está en lo que llamamos equivocadamente "la vida mundana". Es dentro de la sociedad, y en todos los compromisos sociales que tengamos, donde hemos de alcanzar la Maestría. 


Hemos de experimentar al alma en cualquier sitio, y en todas las áreas de la vida, ya que no existen lugares sagrados y no sagrados. Según nos dice el Maestro Tibetano: "El sentido de la responsabilidad arde en llamas centelleantes en todo aquel que ha buscado y hallado alineamiento". 

El desapego material es necesario dentro de la vida espiritual, pero no es tanto el abandonar las cosas, sino el utilizarlas adecuadamente a los intereses del alma, el responsabilizarse de ellas para que sean vehículos de amor y abundancia, y no apegos que esclavizan al hombre. Esta lección es la más difícil de aprender y requiere del aspirante una afinada inteligencia y un discernimiento y juicio a veces un tanto dificil de encontrar.

Amigos del alma aqui les dejo una hermosa cancion que habla mucho sobre esta entrada, la canción nos habla del esfuerzo y la consecución de las metas que nos proponemos en la vida. Y para mí esto se aplica a todos los seres humanos con vocación de cambiar. Espero que esta canción los anime, los inspire y los ayude a llegar más lejos en el crecimiento interior del ser humano.

Sobre el arte

 
El papiro de los muertos: el " juicio de Ani " un papiro de 21 metro de largo, esta en el museo de Londres.

 
La Piedad de Miguel Angel Buonarroti

 
El Taj Mahal, o “la Corona del Palacio”.
El Taj Mahal no es solo una de las maravillas del mundo moderno, es mucho más. Este complejo de edificios construido entre 1631 y 1654 en la ciudad de Agra (India) por un emperador como mausoleo para su esposa favorita, encierra detrás todo un monumento a una historia de amor.

 
La pirámide de Keops
Es la más grande de las tres pirámides de la meseta de Giza, a las afueras de El Cairo (Egipto), es la única de las Siete Maravillas del Mundo antiguo que aún sigue en pie.

 
Chichén Itzá, una de las 7 Nuevas Maravillas del Mundo Moderno, antigua capital del Imperio Maya y la zona arqueológica más importante de México.
 

 
La Ciudad Eterna es también la Ciudad de los Obeliscos, pues custodia en sus espléndidas plazas la mayor colección, traída a Roma por sucesivos emperadores para gloria propia y de la Urbe. Pero la presencia de Egipto en Roma es mucho más profunda. En el subsuelo de la ciudad hay grandes templos de Isis y de Serapis, mientras que las esfinges y las estatuas de divinidades fluviales, sobre todo el Nilo y el Tíber, se encuentran por doquier.

 
La creación de Adán es el fresco más conocido de las pinturas realizadas por Miguel Ángel Buonarroti en la Capilla Sixtina. Otra obra tan reproducida y asimilada por la cultura popular que sorprende cuando se ve por primera vez en su contexto rodeada de otros tantos frescos que ilustran fragmentos de la Biblia.
 
 
 
Retrato imaginario de Hipatia, por Rafael Sanzio.
Detalle de La escuela de Atenas. Museos Vaticanos.
La escuela de Atenas es una de las pinturas más famosas del artista Rafael Sanzio.
Fue pintada entre 1510 y 1511.

 
 La lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp de Rembrandt


Ruinas en buen estado, Palenque 


El edificio conocido como Santa Sofía de Constantinopla o Divina Sabiduría (Hagia Sofia) fue mandado construir por el emperador Justiniano, durante el período artístico conocido como Primera Edad de Oro del arte bizantino.
 

 
Admiremos el fastuoso esplendor de sus edificios, el cromatismo desbordado de sus mosaicos.
 

San Vital de Ravena
El famoso mosaico con la escena de Justiniano y su cortejo, sito en San Vital de Rávena -S. VI-

El Arte trata de revelar, en el mundo de las formas, el poder oculto de los símbolos, ya sean estos: dibujos, jeroglíficos o papiros, música, arquitectura o esculturas.
Tenemos a las grandes pirámides de Egipto y de México, a los obeliscos antiguos, lo encontramos en las pinturas de Miguel Ángel, Rafael, y Rembrant, en los templos sagrados de los Mayas y, en las composiciones magnas de Beethoven, Brahms y Mozart.
El arte esta en la poesía, y en las danzas, en las catedrales y en lo ceremonial.

El arte es una ciencia, la ciencia que revela la creatividad y belleza del Alma Universal.
Sólo este arte permanece tras los siglos, todo lo demás son sombras o guiños que no perduran, y mueren por falta de luz interior.
Toda verdadera obra de arte tiene su propia Luz Interior, como una vida, como un Ser, ya que representan potencias y fuerzas que invocan en los observadores una respuesta, también espiritual, es decir, esencial al propio Ser.

El reconocimiento del arte precisa de nuestra propia luz interior, porque cuando la Luz del Alma brilla en las mentes de los hombres toda la luz que hay a su alrededor también se ilumina, o se hace visible, y es entonces cuando realmente descubramos cual es el verdadero Arte.
 

Un canto de esperanza al futuro de nuestro planeta


Coronando un reluciente ciclo de gran aprendizaje, hoy un águila sobrevuela tu camino anunciando que la Luz que aflora en tu Corazón será fuente de inspiración para quienes transiten la senda sagrada que muestra a la Tierra como un grandioso lugar donde jugar a seguir evolucionando.

La paz de su majestuoso vuelo ayuda a recordar que elevarse y fluir son claves para completar esta fantástica travesía humana que llamamos Despertar...


Estar en contacto


¿Y si escribiendo me descubro ante ti y ante mí misma... y si escuchando logro hallar la voz que siempre me acompaña invisible, nostálgica, sabia?


No sé si alguna vez han escuchado a un pájaro.
Escuchar, requiere que la mente esté quieta; no con una quietud mística, sino simplemente quietud.

Cuando alguien habla; para escuchar bien con propiedad se tiene que estar quieto, no tener ninguna clase de ideas zumbando en la mente.


Cuando se mira una flor, se la mira con total atención, no la nombremos, no la clasifiquemos, no digamos que pertenece a tal o cual especie; cuando se hace todo eso, se deja de mirarla.

Por eso pienso que escuchar es una de las cosas más difíciles que hay: Escuchar al maestro, al alumno, al Padre, al amigo, a cualquiera, al  esposo, a los hijos, al vecino, al conductor del autobús, al pájaro... simplemente, escuchar.


Sólo cuando se escucha sin la idea; sin el pensamiento, estamos directamente en contacto. Estando en contacto, sabremos si lo que se está diciendo es verdadero o falso; no tendremos que discutir al respecto....

Buscando el verdadero sendero


Son necesarios el interés y el entusiasmo si se quiere tener una vida creativa desde el punto de vista de la individualidad (Ser Interior) y no de la personalidad, porque una mente llena de entusiasmo y de profundo interés no tiene miedo ni duda ante los obstáculos ni ante las pruebas del destino.

El error de vivir la vida superficialmente, con prisas y anteponiendo el egoísmo por encima del discernimiento y de la meditación de los hechos, hace que vivamos en la excitación, en las sensaciones y en las distracciones físicas y mentales concluyendo, por tanto, con que una mente que sólo actúa superficialmente nunca podrá experimentar en lo profundo.

La mente que piensa en las formas físicas y desde un punto de
vista personal, no podrá alcanzar a comprender la vida interna porque un campo de actividad externo no trae los resultados y las experiencias de un trabajo interno que es la base del desarrollo espiritual.

Está claro que el aspirante espiritual debe caminar el sendero de santidad en la rutina diaria, en sus problemas y en cualquier circunstancia, pero para encontrar este sendero debe identificarse y escuchar a su Alma por encima de todo el bullicio que le rodea. 

El sendero se hace y se desarrolla a cada momento y nadie puede hacerlo por nosotros, solo es necesario escuchar al corazón y a la voz que se hace sonora cuando controlamos el cuerpo de deseos y la mente.


Hace cuatro mil millones de años.....


Hace ya algún tiempo que compartí este escrito con algunos de ustedes, ahora lo expongo nuevamente para los que aún no lo leyeron, a mi en particular me gusta mucho...

Hablando de nada con mi nieto de cuatro años, ayer me dijo: -cuando yo nací, hace cuatro mil millones de años...  

No pude escuchar nada más. Me puse a mirarle encantada, no sé qué gesto mostraría mi rostro, pero lo que sentía era eso de "has dado con la clave de la vida, me acabas de enamorar, hijo, serás espontáneo y ... a que te lleno de besos?". 
Qué idea tan torpe tienen los niños de las cosas importantes, no? 

O es al revés?  

Son los chicos los que tienen claras las cosas importantes y los torpes somos nosotros?

Es posible que hasta tenga más razón él sintiendo todos esos millones de años que lleva vivo... Está claro que su sentimiento es de que hace mucho que anda por aquí.
 

Pero, en realidad, qué es mucho y qué es poco? qué es el tiempo en sí mismo, sino una medida que utilizamos para intentar manejar la realidad, alejándonos cada vez más de ella, ya que su verdad dice: Soy eterna?
 

Qué es lo lógico: Sentirse uno con todo, sentirse un desde siempre o sentirse finito?

Qué es más sabio: Creer que lo que somos y lo que sabemos tiene que ver con el tiempo que hace que salimos del lugar más calientito del mundo o es justo desde entonces desde cuando intentamos recordar?

 

Porque igual, uno nace con todo aprendido y es aquí donde se confunde, en este mundo de matrix y dualidades que definen conceptos a los que no alcanzamos. Igual, mi nieto hace cuatro mil millones de años que nació, por qué no?....

El conocimiento que me da luz


Yo lo veo así: en el mundo hay tal cantidad de cosas por aprender que hasta la persona más instruida y erudita apenas alcanza a probar unas gotas del océano del conocimiento.

El conocimiento es la fuente de muchos cambios y transformaciones. Si miramos solamente la Historia del Mundo, veremos esto en la Revolución Francesa y en la Revolución Bolchevique.

Pero, no son solo ideas, sino la interpretación de estas ideas que hace el cambio.



El conocimiento espiritual es aquel capaz de impactar el alma, el ser. No significa un conocimiento intangible, difícil de seguir. Sino, más bien lo contrario: el verdadero conocimiento espiritual debe ser tangible, fácil de seguir y sencillo.


Debe ser el conocimiento que me de luz y que me muestre una verdad que, hasta el momento, he ignorado. Me abra nuevas perspectivas de vida y una nueva fuente de entendimiento y comprensión.



La energía humana está pobre, muy pobre....



 

La energía humana está pobre, muy pobre. 
Otra vez hay esclavos, si es que en algún momento dejaron de existir. 

Los nuevos esclavos son los que no pueden parar de trabajar cada vez más horas para tener las mismas o menos cosas que cubran sus necesidades; sus amos no se dejan ver pero no por ello son menos crueles que aquellos de las novelas que todavía circulan en kioscos y librerías. 


Los nuevos esclavos son los jóvenes sin experiencia, son los mayores que mendigan trabajo porque no hay sitio para ellos, a menos que el sitio sea una bien disimulada explotación; son los que deben soportar todo tipo de humillaciones para mantener un puesto que les permita ganarse la vida o mantener un estatus que es la exigencia de valorización en determinadas sociedades.


Y también siguen existiendo los otros esclavos, los de siempre, los seres humanos que se venden y se compran, los que pasan por las manos de unos y otros amos, los que son engañados con paraísos ficticios para acabar encadenados en ciénagas inmundas en medio de las más sofisticadas capitales del mundo. 

Son los que viven peor que los animales y a los que se mata sin piedad cuando ya no sirven para nada.

El aire es energía y tenemos hambre de aire puro. Cada vez respiramos más porquerías y estropeamos alegremente la atmósfera, bien porque así se obtiene más dinero o porque así lo requieren las pruebas físicas, químicas o atómicas que desembocarán, por lógica, en más dinero.

Hay una auténtica peste de hambre energética, enfocada ya sea en el aire que respiramos o en el dinero que no tenemos, que se traduce en cansancio, desánimo, fatiga, en un arrastrarse día a día en medio de un presente poco alentador o ante el fantasma de un futuro sin muchas esperanzas.